27/06/2018

Más de 200 personas han muerto como consecuencia de los enfrentamientos intercomunitarios registrados durante el pasado fin de semana en el estado de Plateau, en el centro de Nigeria, según el último balance proporcionado por las autoridades nigerianas.

El balance supone un claro aumento frente a los 86 muertos que habían contabilizado anteriormente las autoridades nigerianas. El balance sitúa los enfrentamientos del fin de semana como uno de los incidentes con más muertos de una serie de choques entre comunidades registrados en el centro de Nigeria.

En una rueda de prensa acompañado por el presidente de Nigeria, Muhamadu Buhari, el gobernador de Plateau, Simon Lalong, ha señalado que los enfrentamientos han sido "muy alarmantes y perturbadores" porque han dejado la "dolorosa pérdida de más de 200 personas".

El gobernador ha advertido de la emergencia humanitaria que se vive en la zona, donde hay "miles de personas desplazadas", cuyas casas y cultivos "han sido quemados y completamente destrozados".

Durante la jornada, grupos cristianos han salido a las calles de la localidad de Jos para protestar por las matanzas y denunciar que las autoridades no están haciendo lo suficiente para detener los ataques.

Asimismo, organizaciones cristianas han reclamado a Buhari que actúe para poner fin a esta situación, según ha recogido el diario nigeriano 'Daily Post'.

El presidente de la Conferencia Baptista FCT, Israel Adelani Akanji, ha pedido a la población "que se pronuncie contra los asesinatos bárbaros" y ha denunciado que "niños, mujeres, jóvenes y ancianos están siendo masacrados a diario".

"No podemos seguir callados mientras esto ocurre. El Gobierno federal debe despertarse y hacer lo necesario. Estos responsables (de los ataques) deben ser detenidos inmediatamente", ha zanjado.

Más muertes que a causa de Boko Haram

El conflicto se ha agravado este año, pero lleva décadas activo en esta región conocida como Cinturón Medio (Middle Belt), donde conviven etnias y religiones distintas. El contencioso se ha cobrado ya más muertes que las ocasionadas por el grupo yihadista Boko Haram.

La inseguridad se ha convertido ya en uno de los asuntos principales de la campaña para las elecciones presidenciales de febrero del año que viene, en las que Buhari aspira a la reelección.

El control de las tierras fértiles está en el origen de este conflicto, que ha derivado en una espiral de violencia y represalias con cientos de muertos este año.

El propio Buhari achacó en enero los últimos enfrentamientos entre pastores y agricultores a la disputa por la tierra al aumento de la población en el país.

"Cuando Nigeria logró la independencia, la población del país estaba estimada en 63 millones de personas. La población hoy es de cerca de 200 millones, mientras que la tierra ni ha aumentado ni aumentará", sostuvo.

Nigeria cuenta con amplios pastizales en el norte del país, si bien la desertificación y los ataques de la secta islamista Boko Haram han empujado a muchos pastores hacia el sur, entrando en conflicto con los agricultores de la zona.

Los pastores fulani, mayoritariamente musulmanes, y los agricultores, fundamentalmente cristianos, han protagonizado enfrentamientos durante décadas en torno a los territorios y los recursos, especialmente en el centro del país.