El Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell. / FOTO: ep | VÍDEO: AT

Kiev protesta por el éxodo de diplomáticos occidentales

EE UU y Reino Unido evacúan al personal de sus embajadas mientras la UE se abstiene porque «no conocemos una razón que lo justifique»

RAFAEL M. MAÑUECO

Las autoridades ucranianas consideran «prematura» y «exagerada» la decisión de Estados Unidos y otros países occidentales de reducir el número de representantes diplomáticos y de evacuar a sus familias ante el peligro de que las actuales tensiones con Rusia terminen provocando una guerra. El encargado de expresar el malestar por el éxodo diplomático ha sido el portavoz del Ministerio de Exteriores, Oleg Nikolenko, quien ha pedido que tales decisiones se evalúen «con seriedad».

A su juicio, «respetando el derecho de los Estados extranjeros a garantizar la seguridad de sus misiones, consideramos que tales prevenciones constituyen una manifestación de cautela exagerada». Nikolenko señaló que, «de hecho, no ha habido cambios en la situación de seguridad en los últimos tiempos».

«La amenaza de una nueva oleada de agresiones por parte de Rusia se ha mantenido invariable desde 2014 y la acumulación de tropas rusas cerca de la frontera comenzó en abril del año pasado», aseguró. El portavoz ucraniano añadió que «los miembros de las misiones diplomáticas tienen la oportunidad de irse si así lo desean. Sin embargo, su salida no es obligatoria en absoluto».

Estados Unidos fue el primer país en ordenar la evacuación de las familias de sus diplomáticos en Ucrania, justificando la medida en la existencia de una «amenaza continuada de intervención militar por parte de Rusia». Asimismo, Washington ha recomendado a sus nacionales no viajar a este país y a los que están ahora mismo allí salir lo antes posible. La nota del Departamento de Estado avisa que «la situación de seguridad, especialmente a lo largo de las fronteras de Ucrania, en la Crimea ocupada por Rusia y en la de Donetsk controlada por Rusia, es impredecible y podría deteriorarse en cualquier momento». La Casa Blanca desaconseja además viajar a Rusia a sus ciudadanos por «la posibilidad de hostigamiento a los estadounidenses» y estar «alertas» a quienes se encuentran en Bielorrusia.

«Rara y poco inteligente»

Otro país que también está adoptando medidas en relación con sus diplomáticos en Ucrania es el Reino Unido por las mismas razones que Washington. Londres anunció este lunes la retirada de parte de los empleados de su Embajada en Kiev. El Foreign Office, no obstante, sostiene que su legación diplomática en la capital ucraniana «permanece abierta y seguirá desempeñando sus tareas esenciales». Australia también ha empezado a retirar a los familiares de sus diplomáticos y aconseja a sus ciudadanos marcharse del país.

La Unión Europea, sin embargo, se abstiene por ahora de seguir la misma línea que los países anglosajones. «No vamos a hacer lo mismo porque no conocemos ninguna razón específica que lo justifique. No creo que debamos dramatizar», manifestó este lunes el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell. Alemania, no obstante, también contempla la posible repatriación de los familiares de diplomáticos que lo deseen. Para la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, este éxodo «es una política rara y poco inteligente».

Mientras tanto, la OTAN ha empezado a reforzar su dispositivo bélico en el flanco oriental, en Polonia, las repúblicas bálticas, Bulgaria y Rumanía, enviando más barcos y aviones a la zona. Según la Alianza, se trata de medidas «defensivas». Pero para el Kremlin todo este despliegue no hace sino «exacerbar» las tensiones. Su portavoz, Dmitri Peskov, lo calificó este lunes tde «histeria» y advirtió que «las tropas rusas no van a permanecer indiferentes ante esta actividad de la OTAN cerca de su frontera».

Peskov consideró además «muy elevado» el riesgo de un ataque de Kiev contra los separatistas prorrusos de Donetsk y Lugansk. Según sus palabras, «las autoridades ucranianas están concentrando un número considerable de fuerzas y medios bélicos en la frontera».