Una mujer deposita su papeleta en la urna en un colegio electoral de la localidad de Krasny Yar, en la región de Luhansk. / efe

Denuncian presiones de rusos armados en los referendos de anexión convocados en las zonas ocupadas

Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia comenzaron este viernes las consultas ilegales para integrarse en la Federación rusa

R. M. MAÑUECO | D. MARTÍNEZ CORRESPONSAL. MOSCÚ

Pese a las condenas de la ONU, la Comunidad Internacional en su conjunto y, sobre todo, Kiev, las cuatro regiones de Ucrania ocupadas por el Ejército ruso, Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia comenzaron este viernes sendos referendos. Según reza en las papeletas de voto de Jersón y Zaporiyia, la cuestión es si se está de acuerdo con «¿dejar de formar parte de Ucrania, proclamarse como Estado independiente e integrarse en la Federación Rusa?». A estas tres preguntas en una hay que responder marcando uno de los dos recuadros, sí o no.

En el caso de Donetsk y Lugansk, enclaves que Rusia ya ha reconocido como estados independientes, los electores deberán responder a una única pregunta, si están de acuerdo o no en pasar a formar parte de Rusia. En las cuatro regiones, las urnas permanecerán abiertas hasta el próximo 27 de septiembre, en total cinco días.

Llama la atención el hecho de que los convocados a las urnas combaten en el frente contra las tropas ucranianas o, tratándose de la población civil, una parte significativa fue evacuada a Rusia, en donde se han abierto colegios electorales en algunas ciudades, aunque no en todas en donde han sido acogidos refugiados de las zonas prorrusas de Ucrania.

Se desconoce además cómo se ha confeccionado el censo y hasta qué punto el número de electores inscritos se corresponde con la realidad demográfica de cada uno de los cuatro entes territoriales. Kiev considera una «farsa» estas consultas que «no cambiarán nada». La Rada Suprema (Parlamento ucraniano) declaró ilegales e «inadmisibles» las consultas organizadas por los separatistas.

Denuncian que rusos armados con ametralladoras presionan a los ucranianos para votar en favor de la anexión. / Alcaldía de melitópol

El alcalde de Melitópol, Ivan Fedorov, ha denunciado este viernes presiones de los soldados rusos a la población local para que «voten correctamente» en el referéndum de adhesión a Rusia. Según ha explicado en su canal de Telegram, miembros de las «comisiones electorales» armados con ametralladoras han visitado a gran parte de los residentes para intimidarles y persuadirles de votar a favor de la anexión. «Hay casos registrados masivamente de hombres armados que golpean las puertas, ingresan a apartamentos y exigen preparar pasaportes. A los residentes locales se les dice dónde colocar una marca en la boleta electoral», ha denunciado.

El objetivo declarado por Moscú consiste en que, una vez las cuatro regiones ucranianas sean anexionadas a la Federación Rusa, cualquier contraofensiva del Ejército ucraniano para recuperar las zonas ocupadas pueda ser considerada una «agresión» contra la integridad territorial y soberanía de Rusia. En tal caso, el Kremlin ha dejado caer la posibilidad de emplear armas nucleares como principal argumento intimidatorio.

Este viernes lo repitió el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al señalar que cualquier intento de Ucrania de recuperar sus territorios después de ser anexionados «se considerarán como ataques a Rusia». Dijo además que, en caso de que los referendos sean favorables a la incorporación a Rusia, «seguirán acciones del Parlamento y del presidente de Rusia (...) se adoptarán resoluciones y todo se hará de forma operativa». A este respecto, Valentina Matviyenko, presidenta del Consejo de la Federación (Cámara Alta), cuyos senadores deberán dar luz verde a las posibles anexiones, ha explicado que la Cámara «tomará todas las medidas -para la anexión- lo antes posible».

Justicia histórica

El expresidente y exprimer ministro ruso, Dmitri Medvédev, animó esta semana a los rebeldes prorrusos ucranianos a celebrar la consultas sin pérdida de tiempo, ya que, a su juicio, «permitirán –a Rusia– utilizar todas sus fuerzas de autodefensa». Medvédev cree que, una vez hayan tenido lugar las consultas y esas regiones ya anexionadas formen parte del país vecino, «invadir el territorio de Rusia sería un crimen y si se comete, permite utilizar todas las fuerzas en legítima defensa», tal vez incluso las armas nucleares, amenaza que él mismo ha agitado en varias ocasiones.

El antiguo presidente ruso y exprimer ministro considera que celebrar un referéndum para la adhesión a Rusia tiene «una gran importancia no solo para la protección de los habitantes, sino también para el restablecimiento de la justicia histórica». «La transformación geopolítica del mundo será irreversible (...) una vez se integren en Rusia nuevos territorios», estimó Medvédev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, un órgano de carácter consultivo que en realidad se ha convertido en el centro de decisión principal.

De estas consultas se venía hablando desde hacía tiempo y se avanzaron distintas fechas, una de las propuestas fue el pasado día 11, coincidiendo con las elecciones municipales y regionales en Rusia, pero después, debido a la dureza de los combates, se decidió posponerlas a más adelante. Sin embargo, ahora, cuando la situación en el frente tras la gran contraofensiva ucraniana en la región de Járkov es todavía más complicada, es cuando se ha tomado de forma apresurada la decisión de convocar los referendos. Y se está haciendo según el mismo modelo realizado en Crimea en marzo de 2014, que sirvió al Kremlin de justificación para anexionarse la península.