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El canciller federal, Olaf Scholz. REUTERS
El resultado electoral en la Baja Sajonia hace chirriar al tripartito en Berlín

El resultado electoral en la Baja Sajonia hace chirriar al tripartito en Berlín

Tras su derrota en los comicios, los liberales exigen más perfil ante sus socios del SPD y Los Verdes

juan carlos barrena

Berlín

Lunes, 10 de octubre 2022, 14:30

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El resultado de las elecciones de este domingo en el Estado federado de la Baja Sajonia complica y entorpece el trabajo de la coalición de gobierno alemana formada por los socialdemócratas (SPD) del canciller federal, Olaf Scholz, Los Verdes y el Partido Liberal (FDP). Aunque los primeros se proclamaron vencedores claros de los comicios regionales y los segundos más que duplicaron su resultado anterior, los terceros quedaron fuera del Parlamento regional en Hanover al no superar la barrera del 5%. Un revés que ha disparado las alarmas en la menor de las tres formaciones del tripartito en Berlín. «La voz del FDP debe escucharse con más claridad en esta coalición», ha advertido el secretario general de los liberales, Bijan Dijr-Sarai, quien no ha dudado en afirmar que «debemos impedir que los proyectos de izquierda en esta coalición se realicen» y en exigir que su partido tenga más perfil en el Gobierno.

Esto apunta no solo a polémica y duros debates en el tripartito en temas candentes como la política energética y financiera, sino que irrita en suma manera a socialdemócratas y ecologistas, quienes consideran que en lo que va de año han tenido ya demasiadas consideraciones con el socio menor de la alianza gubernamental. El presidente de los liberales y ministro federal de Finanzas, Christian Lindner se mostró este lunes más moderado que su secretario general al hablar de responsabilidad de estado y rechazar implícitamente una ruptura de la coalición. Lindner aseguró que «el fortalecimiento del FDP tiene lugar cuando lleva a cabo exitosas negociaciones». También el líder parlamentario liberal en el Bundestag, Christian Dürr, subrayó que su formación asume su «responsabilidad» en Alemania y aunque atraviesan tiempos difíciles, «lo prioritario en pensar en el país».

Los cierto es que los liberales han tenido un año nefasto tras sumarse al tripartito que dirige Scholz. En los cuatro comicios regionales celebrados en 2022 han sufrido pérdidas apreciables. En el Sarre se han visto, al igual que en la Baja Sajonia, expulsados de la Cámara regional, en Schleswig-Holstein y Renania del Norte-Westfalia lograron conservar sus escaños, pero perdieron su participación en los dos gobiernos. De ahí que se pregunten ahora si hicieron lo correcto el pasado otoño cuando decidieron sumarse a la alianza con socialdemócratas y verdes en Berlín. Más aún cuando estas dos últimas formaciones son hasta ahora las que más réditos están sacando de ese pacto.

Esto significa que el SPD y los ecologistas van a tener a partir de ahora un socio de gobierno más sensible, nervioso e incómodo de lo que ya ha sido hasta ahora. «Resulta preocupante que el FDP no lo haya conseguido» en la Baja Sajonia, admitió el presidente de Los Verdes, Omnid Nouripour, la misma noche electoral, tras reconocer que el trabajo con los liberales no es fácil y a partir de ahora se complicará aún más. Bastante han tenido que tragar con el debate para la ya descartada tasa del gas, la exigencia de prolongar la vida de las centrales nucleares con la que los liberales han irritado las últimas semanas a los ecologistas, el empeño en mantener el freno a la deuda pese a la imperiosa necesidad de incrementar el gasto público para afrontar la crisis, la insistencia en aliviar las medidas preventivas ante una posible nueva ola de coronavirus o su rechazo categórico a un límite de velocidad en las autopistas alemanas. Todo ello ha puesto duramente a prueba la paciencia de socialdemócratas y verdes.

Ejecutivo común

Entre tanto, el SPD y los ecologistas ya han anunciado su intención de negociar un Ejecutivo común en la Baja Sajonia sin dar opciones a otras alternativas. Los socialdemócratas habían rechazado de antemano prolongar la gran coalición con la Unión Cristianodemócrata (CDU), su hasta ahora socio menor en esa región, si lograba una mayoría parlamentaria con el apoyo de los ecologistas. Para los conservadores, que han obtenido el peor resultado de su historia en el norteño Estado alemán, la votación ha sido un desastre. «Ha sido un revés, hubiese preferido otro resultado», declaró Friedrich Merz, presidente de la CDU, que este mismo lunes cesó a su secretario de organización, Stefan Hennewig, por el fracaso de la campaña. Los socialdemócratas, a su vez, agradecen el respiro y el éxito de su candidato Stephan Weil en la Baja Sajonia. Weil es el verdadero artífice del triunfo al ganarse la confianza del electorado tras diez años de gobierno para sumar una legislatura más.

Todas esas formaciones tienen, pese a todo, una preocupación común. El resurgir de los populistas de ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD), que en la Baja Sajonia casi duplicaron sus resultados anteriores, intranquiliza al resto de los partidos. Tras dos años perdiendo porcentajes en la gran mayoría de los comicios celebrados en Alemania, la formación xenófoba y antieuropea ha encontrado en la crisis energética su nuevo tema estrella para sembrar el miedo y atraer a los insatisfechos con su voto de protesta. Sus líderes están exultantes y amenazan con un otoño caliente de manifestaciones. «Estamos otra vez aquí», afirmó Tino Chrupalla, presidente de AfD, quien criticó la «fallida política federal» en la crisis energética, exigió de nuevo el fin de las sanciones contra Rusia, seguir comprando gas ruso y encender todas las centrales atómicas. «Estamos al borde de una tercera guerra mundial», advirtió el dirigente de ultraderecha, en su línea habitual de sembrar el miedo entre el electorado.

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