Putin, este viernes en Astaná, Kazajistán, donde participa en la cumbre de la Comunidad de Estados Independientes. / REUTERS

Putin anuncia que la movilización parcial de reservistas finalizará en dos semanas

El jefe del Kremlin afirma que por ahora no habrá más ataques masivos contra Ucrania

RAFAEL M. MAÑUECO Corresponsal. Moscú

El pasado 21 de septiembre, el presidente Vladímir Putin decretó la «movilización parcial» de reservistas para reforzar su dispositivo militar en Ucrania después de varias contraofensivas de las tropas ucranianas llevadas a cabo con éxito que pusieron al Ejército ruso contra las cuerdas. Ahora, más de tres semanas después, con un éxodo masivo de rusos al extranjero para evitar ser enviados al frente, errores garrafales de alistamiento y hasta muertes en algunos centros de concentración de movilizados por las malas condiciones y la falta de atención médica, Putin trató este viernes de suavizar su imagen militarista afirmando que no ampliará la movilización.

«Dentro de las próximas dos semanas, se completarán todas las actividades de movilización», anunció el máximo dirigente ruso durante una rueda de prensa en Astaná, la capital de Kazajistán, al término de una nueva cumbre de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), que agrupa a nueve de las 15 antiguas repúblicas soviéticas. Según sus palabras, «ya se han movilizado 222.000 personas» de las 300.000 que el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu, marcó como objetivo el mismo día que apareció la orden de movilización.

«En primer lugar, el Ministerio de Defensa asumió inicialmente una cifra inferior, no 300.000 personas. En segundo lugar, no hay nada más planeado. No se han recibido propuestas del Ministerio de Defensa al respecto, y en un futuro previsible no veo ninguna necesidad», precisó Putin. Añadió que «en este momento, 33.000 movilizados están en las unidades y 16.000 ya se encuentran realizando misiones de combate. El entrenamiento inicial de los movilizados toma de 5 a 10 días y luego de 5 a 15 días en los cuarteles de destino».

La movilización parcial comenzó en Rusia el 21 de septiembre. El ministro de Defensa explicó que el reclutamiento afectaría a los rusos «que están en la reserva, principalmente a los que sirvieron en las Fuerzas Armadas, dominan ciertas especialidades militares y tienen experiencia de combate relevante».

Sea como fuere, las redes sociales rusas publican cada día multitud de casos de «redadas» por todas partes para engordar la movilización, en la calle, en el metro, en los portales de las casas. Han afectado a personas enfermas, a inválidos, a gente que nunca sirvió en el Ejército y, por tanto, no son reservistas. Las oficinas de abogados están colapsadas por la enorme afluencia de quienes intentan probar por la vía legal que no deberían haber recibido la citación para ser movilizados.

Alarma entre las familias

Shoigu afirmó en septiembre que serán enviados a luchar «solamente aquellos ciudadanos que hayan servido en las Fuerzas Armadas, que tengan la especialidad y la experiencia de combate que ahora se requiere». No obstante, el ministro admitió que «la línea de contacto en sí, puedes llamarla tanto línea del frente como línea de contacto, son más de 1.000 km. Naturalmente, lo que hay detrás y lo que hay a lo largo de esta línea debe controlarse» y para ello hace falta el número de soldados suficientes.

Otra medida que está causando una enorme alarma entre las familias es que los reclutas de reemplazo, tras cumplir el año de servicio militar obligatorio, se convierten en reservistas, con experiencia castrense y, por tanto, susceptibles de ser movilizados para la guerra en Ucrania. En las próximas semanas tendrá lugar el llamamiento otoñal para los jóvenes en edad de realizar el servicio militar. De manera que las palabras de hoy de Putin no han tranquilizado a nadie.

Durante su comparecencia ante los medios, el presidente ruso aseguró también que «no hay necesidad de más ataques masivos contra Ucrania», tras los incesantes bombardeos perpetrados a partir del lunes contra varias ciudades, incluida la capital, Kiev, como castigo por la explosión del pasado sábado en el puente de Kerch (Crimea). «Por ahora no hay necesidad de ataques masivos. Hay otras tareas», señaló, aunque hizo notar que siete instalaciones se salvaron de los misiles y sugirió que «actuaremos contra ellos, ya veremos».

Robles no descarta que España se sume al escudo antimisiles que promueve Alemania

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha trasladado este viernes que España no descarta sumarse al escudo antimisiles europeo y que estudiarán esta posibilidad a medida que avancen las propuestas, si bien ayer precisó que Alemania no ha propuesto a España participar.

«España no descarta nada, es un aliado serio, responsable y comprometido. Estamos permanentemente colaborando, participando y nos creemos la defensa colectiva», ha señalado la ministra de Defensa, en una entrevista en Cope. Robles ha hecho hincapié en que estudiarán la propuesta cuando avance y si entienden que tendría efectos positivos. «Nosotros nunca nos negamos a nada», ha señalado.

En esta línea, Robles ha defendido que la Alianza Atlántica «ya tiene este sistema de defensa» y ha precisado que ayer se firmó la voluntad de estudiarlo, pero que «en todo caso no se llevaría a efecto hasta dentro de dos, tres o cuatro años».

Además, ha asegurado que España -al igual que Francia, Portugal o Italia- no forman parte de la propuesta por razones geográficas. «En el momento actual entendemos que la protección ahora es suficiente», ha añadido, a la par que ha matizado que «todo es cambiante y dinámico».