La líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen. / AFP

Las opciones de la candidata ultra se ven reducidas por un 'frente republicano'

El tradicional 'cordón sanitario' galo contra las opciones más radicales, sin embargo, ha perdido solidez al no existir una voz unánime entre los partidos de izquierda

BEATRIZ JUEZ Corresponsal. París

Un 'frente republicano' se levanta de nuevo contra la extrema derecha, aunque presenta algunas pequeñas fisuras. Tradicionalmente en la V República, entre la primera y la segunda vuelta de unas elecciones, los partidos franceses de derecha e izquierda se unen contra el Frente Nacional, ahora llamado Reagrupación Nacional, para impedir que llegue al poder, ya que consideran que es una formación antirrepublicana.

La candidata socialista Anne Hidalgo, el ecologista Yannick Jadot y el comunista Fabien Roussel llamaron a votar contra Le Pen en la segunda vuelta. «La extrema derecha nunca ha sido tan fuerte en nuestra república. La hora es grave», advirtió Roussel. Hidalgo, por su parte, consideró que los resultados de la primera ronda muestran «una Francia dividida y una extrema derecha a las puertas del poder». Por ello, la candidata socialista llamó a votar en la segunda vuelta la formación ultra metiendo para ello la papeleta de Emmanuel Macron. Jadot también pidió el apoyo al todavía presidente.

«Ni un solo voto para la señora Le Pen», repitió varias veces Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa (el Podemos francés), aunque no pidió explícitamente el respaldo para Macron. Melénchon anunció que abrirá una consulta entre las 310.000 personas que se registraron como simpatizantes para que decidan cómo van a votar en la segunda vuelta. Muchos de ellos podrían abstenerse o introducir en las urnas una papeleta en blanco antes de votar por el líder centrista.

La candidata de Los Republicanos, Valérie Pécresse, anunció que ella personalmente votará «en conciencia» por Macron «para impedir la llegada al poder de Marine Le Pen». La conservadora moderada recordó su proximidad al presidente ruso, Vladímir Putin, que, según ella, la desacredita para ser presidente. Pécresse no dio, sin embargo, consigna a los simpatizantes de Los Republicanos. Por ello, Eric Ciotti, miembro del ala derechista de su partido, anunció que «no votará por Macron».

Macron, que se presenta a la reelección tras cinco años en el poder, es consciente de que la necesidad de reconstruir el 'frente republicano' contra la extrema derecha, ya que la diferencia de votos entre él y Le Pen en la segunda vuelta será muy pequeña, según todos los sondeos.

Antes incluso que los franceses votaran en la primera vuelta, Macron comenzó el proceso de diabolización de Le Pen. Recordó que Reagrupación Nacional es un partido de extrema derecha y acusó a su adversaria de proponer «un programa social mentiroso» y «un programa racista, que tiene como objetivo dividir a la sociedad y que es de una gran brutalidad».

El 'cordón sanitario' funcionó a la perfección en 2002. El conservador Jacques Chirac derrotó en la segunda vuelta con un 82,21% de los votos a Jean-Marie Le Pen, líder del Frente Nacional y padre de Marine, que logró el 17,79% de apoyos. En 2017, Macron se impuso a ésta por un 66,10% al 33,90%. Dentro de dos semanas se verá si el 'frente republicano' sigue en pie.