Cadáveres y coches destrozados en el punto de concentración de vehículos bombardeado por el Ejército ruso en la región de Zaporiyia. / REUTERS

Rusia desata el horror en Zaporiyia

Un bombardeo mata a 30 miembros de un «convoy humanitario» que acudían a la región para ayudar a huir a familias y amigos antes de la adhesión

IVIA UGALDE

Dos filas de coches con las carrocerías reventadas, cristales rotos, y un reguero de cadáveres tanto en el interior de los habitáculos como esparcidos en la carretera se convirtieron este viernes en la desgarradora imagen de una de las peores masacres desde el inicio de la invasión rusa. Las 30 víctimas mortales y los 88 heridos contabilizados, según informaron las autoridades ucranianas, eran «todos civiles», miembros de un «convoy humanitario» que fue bombardeado cuando acudía a la región de Zaporiyia para ayudar a escapar a familiares y amigos horas antes de que Vladímir Putin anunciara la anexión de este territorio, así como de las provincias de Jersón, Donetsk y Lugansk.

«A las siete de la mañana, Zaporiyia fue atacado brutalmente por el enemigo. Después de un tiempo, sobre las nueve, se llevó a cabo un segundo bombardeo», declaró a los medios el portavoz de la Presidencia ucraniana, Kirilo Timoshenko. Según Kiev, el Ejército del Kremlin empleó para su carnicería 16 misiles S-300, unas armas tierra-aire que los rusos también utilizan para golpear en tierra. El resultado fue devastador, como se pudo observar en las imágenes y vídeos que comenzaron a circular en las redes sociales, donde todavía podía verse aferrados a los volantes a algunos de los fallecidos mientras un reguero de sangre, cuerpos y pertenencias yacían desperdigados en el asfalto.

El poder destructivo de los proyectiles fue tal que la mayoría de las víctimas murieron en el acto. Varias decenas pudieron ser trasladadas a los hospitales más cercanos, algunas de ellas con lesiones muy graves, según desvelaron responsables sanitarios, que no descartan, por ese motivo, que en las próximas horas el balance de fallecidos pueda ser mayor.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reaccionó de inmediato con duras palabras de condena hacia el Ejército invasor por una matanza que ha llevado al Gobierno a declarar hoy día de luto en Zaporiyia. «Solo los terroristas completos pueden hacer esto, quienes no deberían tener lugar en el mundo civilizado. El enemigo se enfurece y busca venganza por nuestra constancia y sus fracasos. Destruye cínicamente a los ucranianos pacíficos, porque perdió todo lo humano hace mucho tiempo. Escoria sedienta de sangre. Definitivamente responderá por cada vida perdida», aseguró.

Zelenski señaló que «los ocupantes dispararon 16 cohetes en una mañana solo en el distrito de Zaporiyia», de los cuales una docena fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea ucraniana. Sin embargo, en una segunda tanda, cuatro misiles explotaron en las afueras de la ciudad, impactando de lleno contra el «convoy humanitario» en un punto de concentración de vehículos que entran y salen de este territorio ocupado por los rusos desde inicios de marzo, detalló el jefe de la autoridad militar regional de la zona, Oleksandr Staruj.

«Colas para marcharse»

En el momento del bombardeo, «la gente hacía cola para marcharse, para recoger a sus familiares o para recibir ayuda. Hay muertos y heridos», declaró un testigo a medios locales. El deseo de huir cuanto antes se había exacerbado ya que en solo unas horas Putin se disponía a declarar la adhesión del territorio, lo que, según la legislación del Kremlin, convertiría a todos sus habitantes en ciudadanos rusos.

La versión ofrecida este viernes por Kiev contrastó, como es habitual, con la de Moscú. El jefe regional prorruso, Vladímir Rogov, acusó a las tropas ucranianas de recurrir a «una provocación atroz» al perpetrar el ataque, que calificó de «acto terrorista».

Las tropas ucranianas cercan a los invasores en la estratégica Limán

Las Fuerzas Armadas de Ucrania han logrado completar casi el cerco a las tropas rusas acantonadas en Limán, ciudad perteneciente a la región de Donetsk, que podría caer en caso de que los invasores no reciban refuerzos en las próximas horas.

El Instituto para el Estudio de la Guerra de Estados Unidos considera que los militares locales han cortado ya las «líneas de comunicación terrestres críticas que apoyan a las fuerzas rusas en el área de Drobisheve-Limán» tras superar las defensas en Stavok, a diez kilómetros de la ciudad, y bloquear la carretera que une Torske y Drobisheve, «la última ruta de suministro y salida para los ocupantes que mantienen la línea hacia el oeste de Limán». El instituto pronostica que los ucranianos atacarán a las unidades rusas desde tres direcciones y coincide con las últimas comunicaciones de los blogueros y corresponsales prorrusos de que la situación es «extremadamente difícil» para los invasores.

No obstante, son los propios prorrusos quienes admiten que su situación en Limán es cada vez más difícil. El líder de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Denis Pushilin, calificó este viernes en Telegram de «preocupantes» las informaciones que llegan sobre el terreno. Sin embargo, a juicio del dirigente separatista, los informes solamente intentan «eclipsar» un hecho «histórico» como la anexión formal a Rusia de las cuatro regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia.

El líder prorruso hizo un llamamiento a «resistir» frente a los envites de las Fuerzas Armadas ucranianas, que han logrado importantes avances en la zona este desde que iniciaron hace un mes una fuerte contraofensiva militar. (Por I. F. L.)