Un soldado habla con el presidente francés, Emmanuel Macron, durante un acto este miércoles en Toulon. / Reuters

Macron recuerda que la disuasión nuclear francesa protege a Europa

El presidente francés intenta tranquilizar a sus aliados tras dar a entender hace un mes que en caso de ataque atómico de Rusia contra Ucrania no respondería de igual manera

BEATRIZ JUEZ París

El presidente Emmanuel Macron ha recordado este miércoles que la disuasión nuclear gala protege a Francia y a Europa, en un contexto de tensiones crecientes con Rusia por su ofensiva contra Ucrania y ante las reiteradas amenazas de Vladímir Putin de recurrir al arma nuclear en ese conflicto.

El mandatario explicó que la disuasión nuclear es «la columna vertebral» de la seguridad de Francia y que reposa sobre «principios simples y claros» que garantizan su «libertad de acción» y protegen al país de cualquier agresión «de origen estatal» sobre sus «intereses vitales».

«Hoy, mucho más que ayer, los intereses vitales de Francia tienen una dimensión europea. Nuestras fuerzas nucleares contribuyen por su propia existencia a la seguridad de Francia y de Europa», afirmó Macron al presentar en el puerto de Toulon (sureste del país) la revisión de la estrategia de defensa gala.

Macron, en el poder desde 2017, quiso con estas palabras tranquilizar a sus aliados, después de que unas recientes declaraciones suyas sembraran dudas sobre la vigencia de la disuasión nuclear francesa. El presidente dio a entender el 12 de octubre en una entrevista de televisión que en caso de ataque nuclear táctico ruso contra territorio ucraniano, París no respondería con el arma nuclear.

Francia es la única potencia nuclear de la Unión Europea, tras el Brexit (la salida del Reino Unido del club comunitario), y como tal juega «un papel fundamental en su seguridad», afirmó Macron. Solo tres países de la OTAN (Francia, Reino Unido y Estados Unidos) tienen armas nucleares propias, aunque Bélgica, Alemania, Italia, Holanda y Turquía almacenan armas nucleares estadounidenses en sus territorios, según el Centro para el Control de Armas y No Proliferación.

El presidente advirtió sobre «los riesgos de escalada» de la guerra en Ucrania y de que el futuro haya «rivalidades geopolíticas más amplias». Por eso, consideró que es indispensable revisar la estrategia de Francia y Europa en materia de defensa para hacer frente a nuevos desafíos.

Macron expresó su deseo de que Francia siga siendo en 2030 «una potencia independiente, respetada y ágil» y «una potencia en el corazón de la autonomía estratégica europea con un fuerte anclaje atlántico». El presidente galo ve a su país como «una potencia de equilibrio que asume sus responsabilidades y contribuye, en colaboración fiable y solidaria, a la salvaguarda del multilateralismo y del derecho internacional».

Fin de la operación Barkhane

Por otro lado, Macron anunció este miércoles oficialmente, en concertación con sus socios en la región, el fin de la operación Barkhane en el Sahel. Ésta fue lanzada en agosto de 2014, con el objetivo de luchar contra el terrorismo y grupos insurgentes en la región africana del Sahel y dar apoyo a los débiles Ejércitos de la región en su lucha contra los yihadistas.

«Nuestra vocación no es quedarnos indefinidamente sobre los terrenos de operaciones», dijo el jefe del Elíseo, que consideró que las intervenciones deben estar «mejor limitadas en el tiempo» y responder a las necesidades de los Ejércitos africanos.

En la operación Barkhane -llevada a cabo por la Fuerzas Armadas francesas con la colaboración de los Ejércitos de los cinco países del Sahel (Mauritania, Malí, Burkina Faso, Níger y Chad)- llegaron a participar 5.500 militares galos. El Ejército francés empezó a retirase hace tres meses de Malí, pero todavía quedan unos 3.000 soldados franceses desplegados en Níger, Chad y Burkina Faso. Desde que comenzó esta operación hace nueve años 59 soldados galos han muerto en el Sahel.