La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. / AFP

Francia se hará con el 100% de la eléctrica EDF para reforzar su autonomía energética

La presidenta de la Comisión Europea insta a los países de la UE a prepararse para un próximo corte total del gas de Rusia

IVIA UGALDE

En plena escalada de precios y con una crisis energética galopante, lo peor todavía estaría por llegar. Fue el mensaje que dejó entrever este miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al advertir a los Veintisiete de que «debemos prepararnos para más interrupciones en el suministro de gas, incluso a un corte total por parte de Rusia». Ante los temores, Francia decidió mover ficha al anunciar la primera ministra gala, Élisabeth Borne, la intención del Gobierno de nacionalizar por completo la multinacional eléctrica EDF.

«Les confirmo que el Estado tiene previsto controlar el cien por cien del capital de EDF», dijo Borne durante un discurso en la Asamblea Nacional. El Ejecutivo, que ya es poseedor del 83,88% del capital de dicha empresa, pretende reforzar la independencia energética del país frente al actual desabastecimiento.

La presidenta de la Comisión Europea, en su discurso de este miércoles ante el pleno del Parlamento Europeo reunido en la ciudad francesa de Estrasburgo, señaló que «es obvio que el -presidente ruso- Vladímir Putin sigue usando la energía como arma» y como prueba de ello recordó que una docena de países del club ya sufren cortes totales o parciales de gas. Bulgaria, Finlandia y Polonia, por ejemplo, se encuentran con el suministro totalmente interrumpido mientras que Alemania, Italia, Holanda y Austria están recibiendo menos cantidad de la que precisan. Para intentar paliar la grave crisis, la potencia germana ha tenido que reactivar ya centrales de carbón y en urbes como Hamburgo políticos locales ya plantean el racionamiento de agua caliente.

Von der Leyen, aunque calificó como «bueno» que los gobiernos europeos ya preparen planes de contingencia nacionales, defendió la necesidad de una «acción coordinada y común» en la UE. «Debemos asegurar que en caso de interrupción total el gas seguirá fluyendo hasta donde sea más necesario», afirmó para acto seguido apelar a la «solidaridad europea» e instar a «proteger» el mercado único y las cadenas de suministro de la industria.

En su intervención, la jefa del Ejecutivo comunitario pidió a los Estados miembro no olvidar «la amarga lección» de los primeros meses de la pandemia, cuando el «egoísmo y proteccionismo» de algunos países condujo a escenas de bloqueo y descoordinación en la UE. «La unidad nos llevará al éxito», insistió.

«Plan de emergencia»

A pesar de la crudeza de la crisis energética, Von der Leyen quiso enviar un mensaje tranquilizador al explicar que «a mediados de julio» presentará una propuesta para fijar un «plan de emergencia europeo». Asimismo, se ha convocado para el día 26 una reunión extraordinaria de los ministros de Energía de la UE para examinar la iniciativa de Bruselas y los planes nacionales de cada país.

A su modo de ver, es más urgente que nunca «invertir de verdad en las energías renovables» para «no enriquecer más a Putin» y porque son alternativas «más limpias y eficientes en costes». Lo mismo opinó este miércoles ante el Parlamento Europeo el primer ministro checo, Petr Fiala, al señalar que «fortalecer las fuentes de energía alternativas» será uno de los cometidos de su presidencia semestral del Consejo Europeo para «combatir la inflación, los altos precios de la energía y amortizar el impacto en nuestros ciudadanos».