El canciller federal, Olaf Scholz. / EFE

El gobierno alemán aprueba ayudas a los ciudadanos por la subida de la energía

Bajará la gasolina, habrá prima de 300 euros para los trabajadores y tickets baratos para el transporte público

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal en Berlín

El gobierno del canciller federal, Olaf Scholz, ha aprobado este miércoles un amplio paquete de ayudas para aliviar a la ciudadanía de las fuertes subidas de la energía y los combustibles como consecuencia de la guerra de Ucrania. Las medidas incluyen una prima única de 300 euros para quienes abonen regularmente su IRPF, el aumento de las ayudas públicas por cada hijo y la introducción durante tres meses a partir de junio de un abono mensual para todos los transportes públicos de cercanías del país, incluidos ferrocarriles de cercanías y regionales, de tan solo 9 euros. Además y durante tres meses se rebajará el precio de la gasolina y el diésel en 30 y 14 céntimos por litro, respectivamente, tras superar desde hace semanas un precio en las gasolineras de 2 euros en ambos combustibles.

La más cara de las iniciativas es la llamada «paga general por los precios energéticos» de 300 euros, que será abonada a todos los trabajadores que cotizan a la seguridad social el próximo mes de septiembre y que supondrá para las arcas del estado un desembolso de 10.400 millones de euros, según cálculos del ministerio federal de Finanzas. Este paquete de ayudas forma parte de los presupuestos extraordinarios de 40.000 millones de euros que ha elaborado el equipo del titular de Finanzas, el liberal Christian Lindner. El ejecutivo alemán tiene previsto asumir este año una nueva deuda por valor de 138.000 millones de euros.

Esos presupuestos extraordinarios contemplan también los costes de la acogida de refugiados procedentes de Ucrania, de los que hasta ahora se han registrado más de 350.000, ayudas económicas para las autoridades de Kiev de 5.000 millones de euros y otros 1.450 millones de euros que serán destinados a ayuda humanitaria. La oposición conservadora exige que el gobierno federal prepare también un amplio paquete de descarga para las empresas e industrias afectadas por el conflicto bélico, pero también por el parón en la cadena de suministros y las consecuencias de la pandemia de covid-19.