Sede de Gazprom en San Petersburgo / efe

El gigante ruso Gazprom suspende el pago de dividendos y se hunde en bolsa

El excanciller alemán Gerhard Schroeder estaba nominado para la junta ejecutiva de la empresa pero las «fuertes presiones políticas en su país» han hecho que finalmente se retirase su nombramiento

RAFAEL M. MAÑUECO

Los accionistas del gigante gasístico ruso, Gazprom, decidieron este jueves en su junta general anual suspender el pago de dividendos relativos al ejercicio 2021. Famil Sadígov, vicepresidente del consejo de administración de Gazprom, anunció a través de un comunicado que «los accionistas han decidido que en la situación actual no es aconsejable pagar los dividendos de 2021». Esta decisión ha hecho que las acciones del consorcio se desplomen hasta en un 32,8% en la bolsa de Moscú, aunque después se han recuperado un poco con una pérdida final en torno al 30%.

Según Sadígov, «las prioridades de Gazprom en este momento son la implementación del programa de inversión, que incluye gasificación de las regiones de la Federación Rusa, la preparación para el próximo invierno y, por supuesto, debemos estar listos para cumplir con la obligación de pagar impuestos más altos». En un principio se había previsto pagar 52,53 rublos por acción, lo que equivale a 1,24 billones de rublos (22.500 millones de euros).

Los accionistas también aprobaron modificaciones técnicas al reglamento de la asamblea general y renovaron la composición de la junta directiva. Uno de los nominados era el excanciller alemán, Gerhard Schroeder, pero, según palabras de Sadígov, «la fuerte presión política en su país hizo que tuviera que retirar su consentimiento para el nombramiento». Por tercer año consecutivo, la reunión ha tenido lugar de forma telemática.

El capital autorizado de Gazprom consta de 23.674 millones de acciones ordinarias. El Estado ruso controla más del 50% de estos títulos, directamente el 38,37% y a través de las empresas estatales Rosneftegaz, el 10,97%, y Rosgazifikatsia, el 0,89%.

La decisión de suspender el pago de dividendos ha influido en el rublo, cuya cotización en las últimas semana alcanza cotas anormales teniendo en cuenta el estado de la economía del país. La moneda rusa añadió más del 3,5%, a 51,25 frente al dólar, y dirigiéndose hacia la marca de 50 que alcanzó el miércoles por primera vez desde mayo de 2015.

Frente al euro, el rublo subió un 4,3%, hasta 53,55, tras superar los 53 a principios de esta semana por primera vez desde abril de 2015. El rublo se ha convertido en la moneda de mejor rendimiento del mundo este año, impulsado por las medidas adoptadas para proteger el sistema financiero de Rusia de las sanciones occidentales impuestas después de que Moscú enviara tropas a Ucrania el 24 de febrero.

Pero la fortaleza del rublo ha generado preocupación en el Gobierno y en las empresas exportadoras, ya que reduce los ingresos por la venta al extranjero de materias primas y diversas mercancías pagadas en dólares y euros. El miércoles, el ministro de Finanzas, Antón Siluánov, anunció que Rusia podría recortar el gasto estatal y canalizar fondos para intervenciones en moneda extranjera a fin de controlar el fortalecimiento del rublo, que amenaza seriamente los ingresos presupuestarios.

El Banco Central de Rusia también podría aliviar la presión al alza sobre el rublo al reducir las tasas de interés a medida que la inflación se desacelera y la economía necesita un crédito más barato. Se espera que el Banco de Rusia reduzca la tasa de referencia al 9%, desde el 9,5%, el próximo 22 de julio.