Un miembro de la Guardia Costera busca documentos dentro de un coche destruido por el alud en la isla de Ischia. / Reuters

La avalancha de Ischia destapa el problema de las viviendas ilegales en Italia

El presidente de la región de Campania exige la demolición de las casas levantadas «en el lecho de los ríos o que hayan sido construidas por la Camorra»

DARÍO MENOR Corresponsal. Roma

Mientras no se detienen las tareas de búsqueda por tierra y por mar para intentar encontrar a las cuatro personas que todavía permanecen desaparecidas, explota la polémica debido a la avalancha que sacudió el pasado sábado la isla de Ischia, frente a la ciudad italiana de Nápoles, dejando ocho fallecidos. Muchas de las viviendas de las 230 personas que, según el último balance, aún no han podido regresar a sus casas por haberse visto afectadas por el gigantesco alud de barro y tierra estaban construidas en zonas de alto riesgo hidrogeológico.

Algunas de las casas incluso habrían sido levantadas sin permiso de obra, aunque se beneficiaron de regulaciones posteriores pagando una sanción. Se trata de una práctica relativamente frecuente en muchas localidades de Italia, donde resulta extraño que estas viviendas abusivas acaben siendo demolidas.

Vincenzo De Luca, el presidente de Campania, la región a la que pertenece Ischia, le echó la culpa de este desastre a la 'vista gorda' que los Ayuntamientos suelen hacer con estas situaciones. «Hay que demoler las viviendas construidas en el lecho de los ríos, en áreas hidrogeológicas delicadas, en zonas con protección medioambiental o que hayan sido construidas por empresas de la Camorra», dijo De Luca.

Resulta habitual que la mafia napolitana levante estas viviendas en las zonas donde controla por medio de sus constructoras, que utiliza para lavar dinero negro. Los abusos constructivos, no obstante, no los comete únicamente el crimen organizado. Los propios vecinos de Ischia reconocen que llevan años construyendo sus casas sin permiso.

«Tendrían que haber parado todo desde hace años, pero nos ha comido el sistema, que le iba bien a todos. En todos sitios hay un plan urbano, pero en Ischia no. ¿Por qué? Porque no se podría construir en ningún lado», confesó un constructor local que pidió mantener el anonimato en el diario 'La Repubblica'.

Advertencias

Que la tragedia de Ischia podría haberse evitado también lo tenía claro Peppino Conte, ingeniero jubilado y exalcalde de Casamicciola, la localidad más afectada por la avalancha. En los días anteriores a la llegada de las fuertes lluvias que propiciaron el corrimiento de tierras, Conte envió varias cartas certificadas a las distintas autoridades pidiendo que se evacuara la zona por el peligro que existía. En los meses anteriores, también denunció la falta de mantenimiento de los sistemas de drenajes que habrían limitado los daños provocados por la riada. Sus denuncias no surtieron efecto.

Francesco Del Deo, alcalde de Forio d'Ischia, otro de los municipios afectados, reconoció que no se habían realizado los trabajos necesarios para evitar la tragedia, aunque le echó la culpa a las autoridades regionales y estatales, porque «los ayuntamientos no tenemos los fondos necesarios».

El máximo regidor de Forio d'Ischia destacó además que en la isla son habituales los corrimientos de tierras, recordando que en 1910 ya hubo una riada similar que dejó 15 fallecidos. El alcalde también confesó que en la zona se han construido viviendas sin permiso, aunque consideró que se trata de un problema común en todo el país.