Llegada de pasajeros al aeropuerto de Barajas. / efe/Vídeo: E. P.

Europa se blinda contra la variante sudafricana

España, Alemania, Italia y Francia suspenden ya vuelos con la región mientras Bruselas ultima una lista de países con los que cerrará sus fronteras. Bélgica ha detectado ya el primer caso

SALVADOR ARROYO Corresponsal. Bruselas

Una sensación de ansiedad que tristemente comienza a hacerse familiar. Las alarmas se encendían el pasado jueves, cuando científicos sudafricanos alertaban de la aparición de una nueva variante del coronavirus, de transmisibilidad superior a las ya conocidas «con un número elevado e inusual de mutaciones» responsable de estar multiplicando por diez las infecciones en ese país; y que presumiblemente reduciría parte de la eficacia de las vacunas. Con los contagios en una nueva fase de repunte por toda Europa, la reacción inmediata ha sido intentar blindarse; que los Veintisiete suspendan todas las operaciones aéreas comerciales con países del sur de África.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, realizaba ese llamamiento a primera hora de este viernes con un 'tweet' de reacción rápida. Pedía tirar del 'freno de emergencia', como se conoce al mecanismo europeo que permite imponer con rapidez el cierre de fronteras y, en consecuencia, las restricciones a los viajes ante la aparición de nuevas variantes o una situación extrema de contagios. «La Comisión Europea propondrá, en estrecha coordinación con los Estados Miembros, activar el freno de emergencia para detener los viajes aéreos desde la región del África meridional por la preocupación que genera la variante B.1.1.529», como se conoce técnicamente a esta nueva mutación.

Se esperaba que el Ejecutivo pudiera concretar al mediodía la relación de países que se verían afectados por ese veto a los vuelos comerciales. De hecho, Bruselas había solicitado una reunión urgente con los embajadores permanentes de los Veintisiete en la capital comunitaria para tratar el asunto al tiempo que Von der Leyen convocaba a su equipo de asesores. «Queremos seguir vigilantes y recomendamos a los Estados miembros que sigan muy vigilantes respecto al virus que circula. Queremos actuar con rapidez, de forma coordinada y coherente», aseguraba la portavoz de la Comisión, Dana Spinant.

LAS MÁS PREOCUPANTES:

  • Alpha. Se identificó por primera vez en septiembre de 2020, en el condado de Kent, en el Reino Unido. Es altamente transmisible y ya se ha detectado en más de 80 países.

  • Beta. Vista también por primera vez en Sudáfrica, está relacionada con el escape inmunológico. Puede infectar a personas que se han recuperado del covid-19

  • Gamma. Conocida como la brasileña. Se ha demostrado que elude los efectos del tratamiento con anticuerpos monoclonales.

  • Delta. Nacida en la India a finales del año pasado, en los últimos meses se ha convertido rápidamente en la dominante en muchos países.

La reacción de Bruselas (mucho más rápida que en ocasiones anteriores) no sólo está en los mensajes. También mantiene contacto con Eurocontrol y EASA, la agencia europea de seguridad aérea, para que preparen recomendaciones de aplicación práctica e inmediata para las compañías aéreas y la red de aeropuertos europeos.

«La Comisión europea propondrá, en estrecha coordinación con los Estados miembros, activar el freno de emergencia para interrumpir los vuelos procedentes de la región del sur de África debido a la variante B.1.1.529», dijo en Twitter Ursula von der Leyen, un día después de una decisión similar de parte de Reino Unido.

Vídeo. La UE se plantea suspender los vuelos al sur de África / EP

El ejecutivo europeo hará una propuesta al respecto a los países miembros durante una reunión prevista este viernes para pedir a los estados miembros que tomen medidas con respecto a los viajeros procentes de esas zonas.

«Europa toma precauciones»

En una comparecencia sin preguntas por la tarde, Von der Leyen insistía: «La Comisión Europea ha propuesto a los Estados miembros activar el «freno de emergencia» en los viajes desde países del sur de África y otros países afectados para limitar la propagación de la nueva variante. Todos los vuelos a estos países deben suspenderse hasta que tengamos una comprensión clara del peligro que representa esta nueva variante». La almena pedía también la cuarentena para los viajeros que hayan regresado recientemente desde las regiones afectadas.

Hoy por hoy la variante B.1.1.529 se propaga por varios países del sur de África, pero también ha sido identificada en Israel, Hong Kong. Bélgica confirmaba este viernes la que sería primera infección de estas características en suelo europeo. La presidenta del Ejecutivo comunitario ha llamado a vacunarse y ha recordado también que los contratos de la UE con las farmacéuticas recogen expresamente que «la vacuna debe adaptarse inmediatamente a las nuevas variantes a medida que surgen. Europa ha tomado precauciones».

«Las noticias sobre la nueva variante covid son muy preocupantes. Hoy he hablado con científicos y fabricantes de vacunas. Comparten la preocupación. Por favor, vacúnense lo antes posible, si aún no lo ha hecho. Y sigan las reglas conocidas (en referencia al uso de mascarilla, higiene de manos y distanciamiento social) para protegerse», añadía.

Cierres en cascada

El primer llamamiento de la presidenta de la Comisión Europea, vía Twitter, siguió a los anuncios de cierre con el sur de África que ya comenzaron a sucederse en cascada entre varios países extra europeos el mismo jueves. Israel y Reino Unido dieron el primer paso. El gobierno británico concretaba en un comunicado la suspensión de vuelos no solo con Sudáfrica, también con Namibia, Lesoto, Botsuana, Eswutini y Zimbabue.

Un listado que presumiblemente coincidirá con el que se imponga también en la UE y que sería susceptible de ampliación en función de la expansión de la variante a otros territorios. Con la lista tanto Reino Unido como otros muchos países han impuesto pruebas de control obligatorias para los viajeros que lleguen a destino desde esos países además de períodos de cuarenta que vuelven a moverse entre los diez y los catorce días.

Alemania, que registraba 76.500 infecciones, un nuevo récord diario, ha optado por el periodo de aislamiento más largo para quienes lleguen de Sudáfrica con las consiguientes PCR obligatorias. Su ministro de Sanidad en funciones, Jens Spahn, se mostraba contundente: «Lo último que necesitamos ahora es importar una nueva variante que cause aún más problemas».

Francia ha optado por el mismo paquete de medidas, aunque en principio el planteamiento sería preventivo y durante al menos 48 horas, previsiblemente a la espera de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se pronuncie a lo largo del día sobre la mutación sudafricana.

Italia también se ha sumado al grupo de países europeos que ha optado por tirar por su cuenta de ese freno de emergencia, sin esperar a una mayor concreción de la Comisión Europea. Lo mismo que ha hecho también Países Bajos también se sumaba este viernes a la suspensión del tráfico aéreo con Botswana, Esuatini (antigua Swazilandia), Lesotho, Namibia, Zimbabue y Sudáfrica, según anunciaba su departamento de Sanidad, que añadía la obligación de realizar PCR a los pasajeros que estén en ruta, con una cuarentena posterior.

Pfizer cree que podrá ajustar su vacuna a la nueva cepa

El laboratorio alemán BioNTech, aliado de Pfizer, avisó este viernes de que, en caso de que sea necesario, puede «ajustar su vacuna en menos de seis semanas y entregar las primeras dosis contra la variante Ómicron en cien días». Según indicó su portavoz, la empresa espera tener a más tardar «en dos semanas» los primeros resultados de los estudios que determinarán si la nueva variante es capaz de escapar a la protección del vial.

Según BioNTech, la variante B.1.1.529 «difiere claramente de otras ya conocidas porque tiene mutaciones adicionales en la proteína spike». «Pfizer y BioNTech se prepararon hace varios meses para ajustar su vacuna en menos de seis semanas y entregar las primeras dosis en cien días» si una variante resultaba resistente, subrayó el portavoz del laboratorio.

Sin embargo, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) dijo que era «prematuro» planificar la adaptación de inmunizadores a la nueva variante. Este organismo, por contra, sí aprobó el jueves el uso en menores de entre 5 y 11 años de la vacuna desarrollada por BioNTech. La EMA dijo que un panel de expertos «recomendó ampliar la indicación de Comirnaty para este sector de población».

Esta vacuna de ARN (ácido ribonucleico) mensajero ya ha sido autorizada para inocularla a partir de los 12 años de edad en los veintisiete países de la Unión Europea (UE). Fuera del Viejo Continente, ha sido aprobada para niños de entre 5 y 11 años en Estados Unidos, Israel y Canadá.