El papa en Marruecos, un nuevo paso en el diálogo con el islam

29/03/2019

El papa Francisco viaja este sábado a Marruecos para una visita de dos días con el fin de reforzar el diálogo con el islam, volver a poner la atención en el drama de la inmigración y dar apoyo a la pequeña comunidad católica en ese país.

Francisco viaja de nuevo a un país musulmán pocas semanas después de haber hecho historia con su visita a los Emiratos Árabes Unidos y donde junto al gran imán de la mezquita cariota de Al Azhar, Ahmad Al Tayeb, el documento sobre la "fraternidad humana para la paz mundial y la convivencia".

Por ello, el viaje a Marruecos y los actos en los que participará, como la visita al Instituto Mohamed VI que forma a predicadores e imanes, la primera de un papa a este tipo de centros, servirán para dar un paso más en el dialogo y la lucha contra los fundamentalismo religiosos.

En esta visita, el papa Francisco también quiere mostrar su cercanía a la pequeña comunidad católica en el país, formada por cerca de 25.000 personas, casi todos extranjeros.

Y aunque Marruecos reconoce la libertad de culto y garantiza todos los derechos espirituales a los extranjeros residentes en su territorio, no admite conversiones de sus ciudadanos a otras religiones y de hecho muchos marroquíes no pueden expresar que son católicos por temor a represalias.

La Iglesia católica en el país magrebí está presente sobre todo en las labores de educación, caridad y asistencia a los migrantes y el papa lo destacará al visitar un pequeño centro que gestionan tres monjas españolas vicentinas en Temara.

Francisco quiso ir a Marruecos en diciembre pasado con motivo de la conferencia del Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre inmigración, que se celebró en Marrakech, pero no pudo hacerlo por razones de protocolo.

Una parte muy importante del viaje estará dedicada a los migrantes y el papa se reunirá con unas 60 personas a la que asiste Cáritas en Rabat, que proceden principalmente de África subsahariana y han intentado llegar a España.

Los tres centros de Cáritas en Marruecos atienden cada año a cerca 8.000 personas y registran un aumento en el número de menores no acompañados. Esta será la realidad que el papa escuchará en las palabras que le dirigirá uno de los migrantes atendidos en ese centro.

Francisco será recibido en el mismo aeropuerto de Rabat por el propio rey Mohamed VI, quien tendrá con el pontífice unas deferencias excepcionales, pues lo acompañará durante buena parte de la tarde del día 30 y presidirá con él varios actos.

Así, lo recibirá en audiencia en el Palacio Real -una entrevista privada más otra con las delegaciones-, y juntos irán a la explanada de la Torre Hasán, donde se reunirán con personalidades de la sociedad civil marroquí, y allí ambos pronunciarán sendos discursos, según explicaron los organizadores.

Tras hacer una ofrenda floral en el mismo lugar ante las tumbas de los anteriores reyes -el padre y el abuelo de Mohamed VI-, el rey lo acompañará al Instituto de Imanes de la capital.

Otro de los momentos simbólicos de la visita será el rezo del Ángelus en la Catedral de San Pedro de Rabat, uno de los templos más antiguos de Marruecos, el día 31, un acto al que han sido invitados representantes de las demás confesiones cristianas de Marruecos (protestantes, anglicanos y ortodoxos) y que será retransmitido en directo a todo el mundo.