El DUP norirlandés mantiene su oposición al nuevo acuerdo del ‘brexit’

17/10/2019

El norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), socio del Gobierno británico, ha reiterado este jueves su oposición al acuerdo al que han llegado Londres y Bruselas sobre el brexit o salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).

Poco después de que el primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, y la Comisión Europea (UE) confirmasen la existencia de un pacto sobre el brexit, fuentes del DUP indicaron a la cadena británica BBC y a la irlandesa RTE que su posición sigue siendo la misma.

"Nuestro comunicado anterior sigue en pie, en respuesta a la noticias de que se ha llegado a un acuerdo", señalaron las fuentes del DUP, cuyos diez diputados en Westminster permiten a Johnson gobernar en minoría y cuyos votos son claves para ratificar el nuevo acuerdo.

Los unionistas norirlandeses emitieron esta mañana una nota en la que dijeron que rechazaban el pacto alcanzado en Bruselas, cuando aún no había sido presentado en la capital europea, al afirmar que, "como están las cosas", no puede aceptarlo.

"Hemos participado en continuas conversaciones con el Gobierno. Como están las cosas, no podríamos aceptar lo que se está sugiriendo sobre las aduanas y otros asuntos sobre consentimiento, y hay una falta de claridad sobre el IVA", subrayó el comunicado firmado por la líder del DUP, Arlene Foster, y su "número dos", Nigel Doods.

Sus diez diputados en Londres ya rechazaron en hasta tres votaciones el pacto del brexit firmado en diciembre por la antecesora de Johnson, Theresa May, y la UE, lo que también precipitó su salida del Gobierno.

El primer ministro sigue ahora necesitando su apoyo, así como el del ala más euroescéptica de los conservadores, para ratificar el nuevo pacto en una sesión de emergencia convocada para este sábado en el Parlamento británico, de cara a cumplir con la fecha de salida prevista para el 31 de octubre.

En su primera comunicación de este jueves, Foster y Doods indicaron que "seguirán trabajando con el Gobierno" para tener un tratado que funcione para Irlanda del Norte y pueda proteger la integridad constitucional del Reino Unido".

Aunque aún es pronto para valorar todos los aspectos técnicos del nuevo acuerdo, uno de sus principales objetivos es evitar el restablecimiento de una frontera dura entre las dos Irlandas, clave para sus economías, altamente conectadas, y para el proceso de paz.

Para ello, Irlanda del Norte deberá mantenerse alineada con ciertas normas del mercado único europeo y la unión aduanera tras el brexit, lo cual despierta los recelos del DUP, pues entienden que la región tendrá un estatus diferente al del resto del Reino Unido y pondría en peligro la integridad económica y constitucional de todo el país.