Donald Trump, en un mitin el pasado 5 de septiembre. / afp

Trump desata rumores al aterrizar por sorpresa en Washington

El expresidente, visto en el aeropuerto de Dulles con ropa informal, pretende que los contribuyentes paguen al menos la mitad de las costas del proceso legal sobre los documentos incautados en la mansión de Mar-a-Lago

CAROLINE CONEJERO Nueva York

El aterrizaje por sorpresa de Donald Trump en Washington el domingo, a donde se desplazó desde su residencia en Nueva Jersey, sin una razón clara para su visita, desató un raudal de especulación que la vinculaba a sus problemas legales. El expresidente, que fue visto en el aeropuerto de Dulles vestido con ropa informal y zapatos de golf junto a su Servicio Secreto, puso fin a los rumores al aclarar más tarde que se encontraba en su Club Nacional de Golf en Potomac Falls, Virginia.

Mientras tanto, el equipo legal del expresidente ha solicitado que los contribuyentes paguen al menos la mitad de la factura legal del proceso de solicitud de un magistrado especial, que pretende inhabilitar al Gobierno a utilizar como pruebas contra él los documentos incautados en la mansión de Mar-a-Lago.

El Departamento de Justicia, —cuya investigación se encuentra momentáneamente detenida a causa de la orden de una juez pro-Trump, nombrada bajo su Administración, de establecer un magistrado especial que supervise los documentos—, señaló que el expresidente debería pagar todas las costas legales de un proceso solicitado por él mismo. En el último episodio del pulso legal, el Gobierno dobló su envite en una moción el lunes exigiendo que se restablezca su acceso a los documentos, o en caso contrario, llevará el caso a un tribunal superior.

El Departamento de Justicia invocó la Ley de Registros Presidenciales (PRA), que establece que los documentos sustraídos del Gobierno pertenecen al Estado, y su separación de éstos es inviolable y no está sujeta a cuestionamientos por parte de ningún tribunal ni de nadie más. El contra-argumento legal de los abogados de Trump en este tortuoso caso es que se trata de documentos presidenciales cubiertos por el privilegio ejecutivo. Un argumento ficticio que además ignora la Ley de Espionaje, en virtud de la cual el material clasificado fue precisamente incautado.

Material de alto secreto

El comité de Inteligencia del Senado, por su parte, ha solicitado documentación sobre el material de alto secreto incautado que incluye información nuclear sensible sobre terceros países y que podría poner en riesgo años de trabajo de las fuentes de los servicios secretos, e incluso sus vidas.

Entretanto, un nuevo libro de investigación sobre la presidencia de Trump de la reportera del New York Times Maggie Haberman afirma que después de las elecciones de 2020, Trump insistió repetidamente a sus asesores que «nunca» abandonaría la Casa Blanca. «¿Cómo me puedo ir cuando gané las elecciones?», dijo.