Cassidy Hutchinson tras dar su testimonio en la comisión que investiga el asalto al Capitolio. / reuters

Una testigo clave asegura que Trump instigó el asalto al Capitolio y quiso unirse a sus partidarios

«¡Soy el maldito presidente, llévame al Capitolio ahora!» o «No me importa una mierda que tengan armas» fueron algunas de las expresiones lanzadas por el entonces presidente de EE UU, según la asistente del jefe de gabinete de la Casa Blanca

I. UGALDE

«¡Soy el maldito presidente, llévame al Capitolio ahora!». Fueron las palabras que un enfurecido Donald Trump espetó a miembros de su equipo cuando el 6 de enero de 2021 una turba de seguidores del entonces presidente de Estados Unidos asaltaba el Congreso. El intento del mandatario de ponerse al volante de una limusina presidencial para sumarse a sus partidarios ha sido desvelado este martes ante del comité de la Cámara de Representantes que investiga los hechos por Cassidy Hutchinson, asistente principal del jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, en una nueva vuelta de tuerca que confirma las implicaciones del inquilino de la Casa Blanca en el ataque.

Fue el abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone, quien impidió a Trump que marchara hacia el Capitolio junto a sus partidarios. «Seremos acusados de todos los delitos imaginables si hacemos que eso suceda», recordó que advirtió el letrado. Asimismo, Hutchinson, cuyo testimonio se ha convertido en el más explosivo de las audiencias hasta el momento, ha asegurado que el entonces presidente y algunos de sus principales lugartenientes estaban al tanto de la posibilidad de violencia antes de que se produjera la toma del Capitolio, contradiciendo las afirmaciones de que el ataque fue espontáneo y no tuvo nada que ver con la Administración.

Según su relato, a Trump no le importó que sus partidarios portaran armas. «Estaba cerca de una conversación en la que escuché al presidente decir algo como: 'No me importa una mierda que tengan armas. No están aquí para lastimarme'», ha explicado en declaraciones recogidas por la cadena NBC News. Por ese motivo, el jefe de la Casa Blanca instó en esos momentos al Servicio Secreto a retirar los magnetómetros de seguridad.

Hutchinson detalla igualmente otros momentos en los que el expresidente, en el ambiente de violencia y caos, arrojó un plato de comida a la pared después de que el Departamento de Justicia rechazara las acusaciones de fraude electoral generalizado.