{Cuatro muertos y una veintena de heridos en el asalto de seguidores de Trump al Capitolio | Canarias7

Cuatro muertos y una veintena de heridos en el asalto de seguidores de Trump al Capitolio

El Congreso de EE UU ha ratificado la elección de Joe Biden como presidente de EE UU. La sesión se retomó tras los graves incidentes que sembraron el caos en Washington

CAROLINE CONEJERO

«Insurreción». «Intento de golpe de Estado». «Lo impensable ha sucedido». Con estas y otras expresiones similares, Estados Unidos asistió ayer atónito y temeroso al asalto del Capitolio por parte de decenas de extremistas azuzados por el presidente Donald Trump. La toma del Congreso obligó a evacuar al vicepresidente Mike Pence y a los miembros del Colegio Electoral que debían certificar la victoria del demócrata Joe Biden en las pasadas elecciones de noviembre. Finalmente, el Congreso ha ratificado a Biden tras renaudarse la sesión en el Senado. La revuelta puede causar graves problemas al líder republicano. Varios legisladores llegaron a reclamar a Pence que invoque la 25 enmienda de la Constitución para iniciar el proceso de destitución de Trump.

Poco antes de que estallaran los disturbios, el presidente saliente dio un mitin en los alrededores de la Casa Blanca donde repitió por enésima vez su denuncia sobre un fraude electoral. Los ánimos, calientes desde el día anterior en que empezaron a concentrarse cientos de sus simpatizantes en las calles de Washington, se tradujeron en una marcha hasta el Capitolio donde, violentamente y armados, los manifestantes rompieron las barricadas que rodean el edificio y se hicieron paso hacia el interior. Previamente, el líder republicano había incitado a las masas a marchar por la avenida de Pensilvania hasta la Cámara para «darles a nuestros republicanos -los débiles porque los fuertes no necesitan nuestra ayuda- el tipo de orgullo y audacia que nuestro país necesita de vuelta».

Trump, que vía Twitter seguía el asalto de sus partidarios, dejó de azuzar a sus seguidores y pidió contención después de que se produjeran los primeros enfrentamientos con los policías de seguridad. Los agentes intentaron bloquear las puertas de entrada al hemiciclo de los asaltantes, pero sin éxito. En pocos minutos el caos reinaba en las cámaras del Congreso nacional. Los asaltantes armados recorrían las diferentes estancias mientras la Policía trataba de evacuar a los legisladores y el personal del edificio.

El vicepresidente, Mike Pence, junto a la presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, y los líderes de la Cámara fueron evacuados a zonas de seguridad. El Capitolio cuenta con una salida interior por medio de un pequeño tren subterráneo que enlaza con los edificios de oficinas de los legisladores en los alrededores, además de 'refugios' de alta seguridad para una situación de emergencia.

Uno de los asaltantes, bien armado, se hizo con el estrado mientras declaraba que Donald Trump ganó las elecciones presidenciales. Hubo disparos, lanzamiento de botes de humo y enfrentamientos con los agentes del Capitolio, muchos con las armas en la mano, para contener el empuje de los manifestantes, que les sobrepasaban en número. También se sucedieron escenas insólitas de atacantes que recorrían las estancias haciéndose fotos, colgados de los balcones y posando entre el humo de los botes disparados entre cuadros y piezas de arte históricas. Según reflejan medios estadounidenses, los altercados se han cobrado cuatro víctimas mortales. Una de ellas es Ashli Babbitt, una exmilitar y ardiente seguidora del presidente Donald Trump que vivía en el sur de California. Recibió un disparo en el pecho sin saberse aún de dónde procedió. Las otras tres muertes se produjeron en las inmediaciones del Capitolio, según informo la policía de Washington DC, que noha aclarado aún las ciscunstancias.

Un «golpe de Estado»

El senador y excandidato presidencial republicano Mitt Romney, en medio de la evacuación, señaló a Trump como el causante del asalto mientras pedía que se recuperase la paz. Nancy Pelosi requirió contingentes de la Guardia Nacional para frenar los disturbios, que fueron denegados en un principio por el actual jefe del Pentágono en funciones. Finalmente, la Guardia Nacional del Distrito de Columbia fue movilizada para abordar la situación violenta en el Capitolio y su portavoz, Jonathan Hoffman, señaló que el secretario de defensa interino, Christopher Miller, estaba en contacto con los líderes del Congreso.

Charles Ramsey, un exjefe de Policía de Washington declaró a la CNN que el asalto era «lo más cercano a un intento de golpe de Estado que este país haya visto». Ramsey dijo también que Donald Trump debería «callarse y apartarse del camino» para permitir a la Policía asegurar el Capitolio. Se da la circunstancia que, un par de horas después de comenzar los altercados, Trump pidió a sus seguidores que «se fueran a casa», pero no sin antes elogiarles como «muy especiales» en un vídeo pregrabado.

En la grabación, el presidente saliente explica a los manifestantes que se hace cargo de «su dolor» por la «elección que les fue robada», unos comicios en los que él tuvo un triunfo «arrollador», como «es sabido por todos, especialmente el otro lado». A continuación, les exhortó de nuevo a marcharse a casa para «mantener la paz y el orden público», aunque tuvo tiempo para culpar a sus oponentes por la jornada de violencia. A los suyos les dijo que no se puede «seguir el juego» de otros y se despidio con un «os quiero, sois muy especiales».

El mensaje de Trump aumentó todavía más el estupor de millones de estadounidenses, pero, sobre todo, de los congresistas y senadores que todavía seguían refugiados en zonas seguras alrededor de la sede legislativa. Muchos de ellos fueron trasladados a Fort McNair, una base militar a menos de un kilómetro de distancia. Los disturbios comenzaron a sofocarse sobre las diez de la noche (hora española) tras la intervención de la Guardia Nacional.

Seguidores de Donald Trump, junto al Capitolio. / Reuters

La congresista progresista recién elegida por Missouri Cori Bush dijo que presentará una resolución pidiendo la expulsión de los miembros republicanos que incitaron el «ataque terrorista interno» en su intento de revocar las elecciones que dieron la victoria a Joe Biden.

«Cuando sea seguro volveremos para cumplir con nuestras responsabilidades constitucionales. Estamos en Estados Unidos. No vamos a permitir que una turba se imponga al Estado de Derecho», declaró uno de los miembros de la Mesa, el representante Hakeem Jeffries, a los medios de comunicación. Antes de la violenta interrupción, la sesión solo pudo certificar los votos de dos Estados, Alabama y Alaska. Paradójicamente, ambos suman doce votos del Colegio Electoral y todos ellos fueron favorables a Trump, que en ese momento alentaba a marchar sobre el Capitolio para denunciar el «fraude electoral»