Dzhokhar Tsarnaev, juzgado y condenado por el atentado perpetrado en el maratón de Boston de 2010. / Reuters

Condenado a muerte uno de los autores del atentado en el maratón de Bostón

Dzhokhar Tsarnaev, que sentía envidia de su hermano por llegar antes al «paraíso» tras enfrentarse con la policía, mató junto a él a tres personas e hirió a otras 260

MERCEDES GALLEGO Corresponsal en Nueva York

En marzo de 2010, escondido en un bote mientras la policía le buscaba por todo Boston, Dzhokhar Tsarnaev escribió a lápiz en las paredes manchadas con su propia sangre la envidia que le daba su hermano Tamerlan, «por haber recibido de Alá la recompense del paraíso» antes que él. Había sido él mismo quien lo remató al arrollarlo con el coche en el que huía, tras enfrentarse a tiros con la policía.

El único autor superviviente de los atentados de la maratón de Boston podría encontrarse con su hermano en el paraíso antes de lo que se pensaba, porque este viernes el Tribunal Supremo de Estados Unidos reimpuso la sentencia de muerte que había revocado un tribunal de Apelaciones.

Los atentados de los hermanos chechenos costaron la vida a tres personas e hirieron a otras 260, de las que 17 perdieron alguna extremidad. Dzhokhar Tsarnaev era en ese momento un estudiante de la Universidad de Cambridge y ni siquiera había cumplido los 18 años.

Su abogado ha intentado culpar a su hermano mayor, que había participado en otros crímenes sangrientos con tráfico de drogas, pero el juez que presidió el juicio no permitió que se expusieran las evidencias sobre la influencia que ejercía en él. Tampoco se cuestionó lo suficiente a los miembros del jurado sobre lo que conocían del caso a través de la prensa antes de empezar el proceso, motivo por el que el Tribunal de Apelaciones decidió canjear la pena capital por cadena perpetua.

13 ejecuciones

Con todo, el presidente Joe Biden ha prometido abolir las ejecuciones federales, que estaban en moratoria hasta que Donald Trump llegó al poder. Durante su mandato se ejecutaron 13 reos, después de un parón de 17 años en imponer la pena capital a nivel nacional.