Un avión de la compañía Lufthansa, que ha anunciado que el año que viene contratará a 10.000 trabajadores ante la falta de personal / Kai Pfaffenbach/REUTERS

El caos aéreo en EE UU trastorna las vacaciones del resto del mundo

Cerca de 1.400 vuelos cancelados y más de 15.000 retrasos alteran el tráfico a nivel global. Las aerolíneas no han recuperado los trabajadores que despidieron durante la pandemia

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

La pandemia ha dejado paso a un 'boom' turístico, con los niveles de julio al 88% de los prepandémicos. Todo indica que agosto superará con creces esa recuperación, porque la ansiedad de aprovechar el tiempo perdido antes de la próxima crisis no amaina. Lo que faltan son pilotos, operadores aéreos, personal y hasta aviones. Las grandes aerolíneas se quitaron de encima la plantilla cuando el mundo paró y, entre variante y variante, no se han dado prisa en recontratar. Como resultado, el mundo sufrió este fin de semana pasado otra oleada de retrasos y cancelaciones.

Estados Unidos, origen y destino de muchos de los vuelos mundiales, fue el epicentro de este caos, con cerca de 1.400 vuelos cancelados y más de 15.000 retrasos, solo entre sábado y domingo, según los datos de FlightAware. La página web muestra «el mapa de la miseria» que el mes pasado tuvo a la vicepresidenta del gobierno español, Yolanda Díaz, varada en un aeropuerto de Washington hasta que su equipo alquiló un coche para llegar a Nueva York a las 2 de la madrugada, después de haber perdido las reuniones de esa tarde.

Como conglomerado regional, Nueva York y Washington registraron este fin de semana el mayor número de cancelaciones, pero como aeropuerto individual fue Chicago O'Hare el que se llevó la palma, con el 12% de los vuelos cancelados y el 40% retrasados.

Récord de equipajes perdidos

Es, como bien indica el mapa de FlightAware, un verano de miseria para los viajeros. The New York Times lo ha bautizado como el 'Verano del Colapso Aéreo', al anadirse las cifras récords de equipajes perdidos. Además de aligerar la nómina, las aerolíneas también cortaron cualquier inversión en tecnología y maquinaria para el manejo de equipajes. Los rastreadores por GPS que algunos pasajeros ponen en las maletas no resuelven el problema. «Vaya a por él», respondió un empleado del aeropuerto de Cleveland (Ohio) a una pasajera que volvía de una semana en Viena sin haber recibido nunca su maleta. El aparato la mostraba en París.

«El sistema está desbordado», dijo al rotativo neoyorquino un analista de American Economic Liberties Project. Solo este fin de semana United Express, la segunda en retrasos y cancelaciones después de Southwest Airlines, canceló el 25% de sus vuelos, mientras que JetBlue sufrió retrasos en el 41% de sus vuelos. Los expertos consideran que se puede tardar años en restablecer el nivel de confiabilidad al que estábamos acostumbrados. Air Canadá ya ha incluido la «escasez de tripulación» como uno de los factores que le permitirá no compensar a los pasajeros, algo contra lo que planea luchar la Administración Federal de Aviación estadounidense. Lufthansa, por su parte, ha anunciado que contratará 10.000 trabajadores el año que viene.