EE UU prohíbe los viajes en crucero a Cuba

04/06/2019

El Gobierno de Estados Unidos anunció este martes que prohibirá los viajes en crucero a Cuba, lo que asesta un gran golpe a la economía cubana y a esa pujante industria que había crecido desde el deshielo iniciado en 2014.

El Departamento de Estado especificó en un comunicado que "EE UU no permitirá las visitas a Cuba en embarcaciones de pasajeros y embarcaciones recreativas, incluidos cruceros y yates, así como aviones privados y corporativos".

A pesar de las nuevas restricciones, los vuelos comerciales podrán seguir operando entre EE UU y Cuba.

Según explicó a Efe una portavoz del Departamento de Estado, el Ejecutivo ha decidido mantener los vuelos comerciales porque suelen ser usados por los cubano-estadounidenses para visitar a sus familias en la isla, mientras que los cruceros se usan para hacer turismo, algo que los estadounidenses tienen ahora prohibido por ley.

En concreto, esa fuente indicó que EE UU ha decidido prohibir los viajes en crucero y yate, así como los vuelos privados y corporativos para impedir que "el régimen cubano y sus servicios militares, que controlan la industria del turismo en Cuba, accedan a dólares estadounidenses".

En Cuba muchos de los hoteles son propiedad de compañías controladas por las Fuerzas Armadas y gestionados en régimen de empresa mixta por corporaciones extranjeras, como el grupo Meliá, con sede en España.

El Departamento de Comercio había indicado en un comunicado que la medida entraría en vigor este mismo martes, pero luego actualizó esa nota y explicó que comenzará a aplicarse mañana 5 de junio.

Prohibido el contacto con los cubanos

El Gobierno de EE UU también anunció este martes que, a partir de mañana, los estadounidenses tendrán prohibido hacer viajes culturales y educativos de contacto con el pueblo cubano, conocidos en inglés como "people to people" y que habían permitido a miles de personas visitar la isla desde el deshielo iniciado en 2014.

Ese acercamiento impulsado por el entonces presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo cubano, Raúl Castro, facilitó los viajes a Cuba e impulsó el negocio a las aerolíneas y cruceros que comenzaron a hacer trayectos comerciales entre los dos países.

El Gobierno del actual presidente de EE UU, Donald Trump, alega que las nuevas restricciones buscan hacer frente al "papel desestabilizador" de Cuba en Latinoamérica, especialmente por su apoyo al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su homólogo nicaragüense, Daniel Ortega.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, Trump ha endurecido la política hacia Cuba con reducciones del personal diplomático, la activación de una ley que permite demandas en tribunales estadounidenses por bienes expropiados tras la Revolución y sanciones a los hoteles de la isla, aumentando el alcance del embargo económico y comercial.