Munira Mirza, a la izquierda, junto a Boris Johnson en Downing Street. / AFP

Dimiten cinco colaboradores de Johnson por la saga del 'partygate'

Su principal asesora política se marcha por un asunto moral, pero los otros cuatro pagan su papel en el desaguisado de Downing Street

IÑIGO GURRUCHAGA Londres

Cinco colaboradores de Boris Johnson dimitieron de sus cargos el jueves y este viernes creando el espacio para renovar la oficina del primer ministro, en algunos casos, y aireando la amargura en su entorno, en otros. La organización de reuniones supuestamente ilegales en Downing Street y la respuesta del primer ministro son los motivos de su marcha.

Jack Doyle, director de comunicaciones y experiodista del 'Daily Mail', se marcha alegando el estrés que las últimas semanas ha sufrido su vida familiar. Dan Rosenfield, jefe de Gabinete, seguirá en su puesto hasta que se encuentre un sucesor y luego regresará quizás a la banca. Martin Reynolds, secretario privado de Boris Johnson, volverá probablemente al Ministerio de Exteriores.

Esas tres dimisiones han sido recibidas por bastantes diputados conservadores como la señal de que su líder cumple su promesa de resolver los problemas en Downing Street, que habrían desembocado en la grotesca saga sobre las reuniones y fiestas durante los confinamientos. Desvelan también inestabilidad. El sucesor de Doyle será el cuarto director de comunicaciones de Johnson en dos años y medio de mandato.

La dimisión de Munira Mirza es diferente. Era la directora de la Unidad de Política, el grupo de asesores especializados en áreas de gobernación que articula ideas y elabora líneas de actuación para el primer ministro. Mirza ha sido una asesora destacada de Johnson desde su tiempo como alcalde de Londres. En su carta pública al primer ministro, justifica su marcha por una cuestión moral.

En la presentación del informe mutilado de la funcionaria Sue Gray sobre las reuniones, el pasado lunes, Johnson replicó al duro discurso del líder laborista, Keir Starmer -centrado en facetas de la personalidad del primer ministro que le harían «no apto para gobernar»- alegando que Starmer «se dedicó a perseguir a periodistas, pero no a Jimmy Savile» cuando fue fiscal del Estado.

Starmer era el director de la Fiscalía de la Corona cuando la Policía abrió una investigación sobre prácticas ilegales de periodistas, saldada con millones de libras en compensaciones a víctimas. Cuatro mujeres denunciaron a Savile por abuso sexual cuando eran jóvenes. El extravagante astro de la televisión, agasajado por gobernantes y familia real gracias a sus campañas de recaudación de fondos para causas benéficas, fue promovido como 'Sir' por Margaret Thatcher.

Tras su muerte, hubo más de 450 alegaciones de agresiones sexuales, por víctimas que tenían entre 8 y 47 años cuando sufrieron los abusos. Era un hombre con fama y poder, y las cuatro mujeres que le denunciaron no querían apoyar personalmente acciones de la Justicia. En esas circunstancias, el abogado de la Fiscalía que llevó el caso dictó que no había posibilidad de presentar cargos viables ante los tribunales.

La riada de denuncias posteriores contra Savile llevó a Starmer a investigar qué había ocurrido. Se descubrió que la Policía no informó a las cuatro mujeres individualmente de que había otras denuncias. Quizás ese conocimiento les hubiese alentado a testificar. Starmer pidió disculpas públicas, publicó el informe completo de la investigación interna, creó una estructura de entes regionales especializados en casos de abusos sexuales de menores y paneles de fiscales y policías para coordinarse.

Una «referencia sectaria»

La acusación de Johnson provocó fuertes reacciones. El portavoz del SNP escocés, Ian Blackford, fue expulsado ese lunbes por decir que el primer ministro ha engañado al Parlamento, algo que no se puede decir en la Cámara, pero Johnson puede acusar a Starmer de no perseguir legalmente a un pederasta y no ocurre nada. El ministro de Justicia, Dominic Raab, le restó importancia afirmando que era una típica bronca entre politicos.

Munira Mirza pidió a Johnson que rectificase, porque, dice en su carta, sus palabras en el Parlamento fueron «una referencia impropia y sectaria a un caso horrendo de abuso sexual de niños». El 'premier' clarificó el jueves que él no acusa a Starmer de ser responsable personal de que Savile evadiese aquellas denuncias, pero su colaboradora le había exigido una petición de disculpas. El ministro de Hacienda, Rishi Sunak, se distanció también del primer ministro, afirmando que él no hubiese pronunciado las palabras del jefe de Gobierno.

En la mañana de este viernes, una colaboradora de Mirza en la Unidad de Política, Elena Narozanski, especializada en políticas de mujeres, igualdad y extremismo, además del trabajo del Ministerio de Cultura, Medios y Deportes, abandonaba su posición. Se afirma que hay más colaboradores pensando en dimisiones y se recrea el sentimiento de que Johnson no se ha liberado del 'partygate' tras una semana de iniciativas domésticas e internacionales.

De hecho, la marcha de Mirza habría precipitado los planes del 'premier' para la reforma de su gabinete después de desvelarse los fallos de «liderazgo» y un«excesivo consumo de alcohol». Johnson quiso contener los efectos de las dimisiones y dar una sensación de control sobre la inestabilidad creciente en su oficina y por eso este viernes reunió a sus empleados para asegurarles que «el cambio es bueno» y que, para él, trabajar en Downing Street es todo un «privilegio». También envió a sus compañeros 'tories' -17 de ellos han pedido una moción de confianza contra él- un mensaje prometiendo escucharles mediante una «línea directa» y un cambio de funcionamiento en su gabinete.

Un juez restaura los controles aduaneros para Irlanda del Norte

Un juez del Tribunal Superior de Irlanda del Norte suspendió este viernes la orden emitida por el responsable de Agricultura norirlandés, Edwin Poots, con la que se ponía fin a los controles aduaneros sobre los productos llegados desde la isla de Gran Bretaña. La suspensión estará vigente mientras el tribunal somete a un análisis «exhaustivo» la decisión del ministro del Partido Unionista Democrático (DUP), al que también pertenece el ya exministro principal, Paul Givan, que el jueves presentó su dimisión.