Conservadores proeuropeos dan dos semanas a May para clarificar el ‘brexit’

Más de una docena de altos cargos del Gobierno británico pueden dimitir en dos semanas si la primera ministra, la conservadora Theresa May, no ha aprobado para entonces un acuerdo del brexit ni ha descartado una ruptura abrupta con la Unión Europea (UE), alertó este viernes el tory proeuropeo Dominic Grieve.

GUILLERMO XIMENIS (EFE) / LONDRES

Grieve, que fue abogado general del Estado en el Ejecutivo de David Cameron, entre 2010 y 2014, sugirió que en la votación parlamentaria prevista para el próximo día 27 algunos conservadores pueden tratar de forzar una extensión del plazo para abandonar la UE más allá de la fecha límite del 29 de marzo.

La laborista Yvette Cooper ya ha avanzado que presentará una enmienda que puede bloquear un no negociado si recibe el respaldo mayoritario de la Cámara de los Comunes.

Diversos conservadores proeuropeos con cargos en el Gobierno se pronunciaron este viernes contra una salida abrupta que, según el Banco de Inglaterra, puede desencadenar una recesión económica en el Reino Unido.

El secretario de Estado para Oriente Medio, Alistair Burt, se dirigió a través de las redes sociales a sus compañeros de partido euroescépticos: "No vamos a salir (de la UE) sin un acuerdo. Si queréis salir, será mejor que aprobéis uno. Si lo hacéis en los próximos quince días, eso ayudaría", escribió.

Provocaciones

El secretario de Estado de Defensa Tobias Ellwood acusó por su parte a la facción eurófoba de los tories de haber formado un "partido dentro del partido" y de actuar en el Parlamento de forma "provocadora".

Sin embargo, los tories euroescépticos, continúan presionando a May para que mantenga sobre la mesa la opción de una ruptura abrupta, un escenario que podría perjudicar a ambos lados del Canal de la Mancha, al considerar que es una baza negociadora favorable al Reino Unido en el diálogo con Bruselas.

La líder conservadora en los Comunes, Andrea Leadsom, quitó hierro a la posibilidad de dimisiones en el Gobierno en las próximas semanas.

"Las dimisiones en un Ejecutivo ocurren. La gente tiene opiniones muy profundas acerca de salir o quedarse en la Unión Europea. Es un asunto individual", consideró.

" La primera ministra va a seguir adelante. Continúa tratando de obtener esos cambios legalmente vinculantes a la salvaguarda norirlandesa que permitirán que el Parlamento apruebe el acuerdo", agregó Leadsom.

Cambios en la frontera irlandesa

Según medios británicos, la jefa de Gobierno prevé volver a Bruselas durante la próxima semana para continuar intentando modificar el tratado de salida que se selló el pasado noviembre.

La mandataria conservadora confía en obtener cambios en la controvertida salvaguarda norirlandesa, el principal escollo que llevó al Parlamento británico a rechazar el texto hace un mes por una amplia mayoría.

"La primera ministra está trabajando sin descanso de hacer los cambios necesarios a fin de que los diputados puedan aprobar el pacto", indicó a los medios un portavoz oficial de May.

"Si no aprobamos un acuerdo, la posición legal es que saldremos (de la UE) sin él", recalcó esa fuente.

Si el 29 de marzo no se ha ratificado un tratado de salida, el Reino Unido quedará fuera de las estructuras comunitarias sin periodo de transición alguno, a no ser que pida a los 27 países de la UE restantes una extensión de ese plazo y modifique la propia ley británica que establece también esa fecha para romper con el bloque.

Más tiempo

A ese respecto, el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, aseguró este viernes que ve posible que Bruselas otorgue más tiempo a Londres si el Gobierno británico lo pide, pero advirtió de que solo se concederá si para entonces se han puesto sobre la mesa propuestas viables para aprobar un acuerdo.

"Si va a haber una extensión, tiene que haber un propósito, un fin para asegurar un acuerdo de salida y ratificarlo", declaró Varadkar.

La incertidumbre respecto al estatus que tendrá el Reino Unido tras el 29 de marzo puede llevar a la mitad de las empresas que exportan productos desde las islas británicas a incrementar sus precios, de acuerdo con una encuesta divulgada por las Cámaras de Comercio Británicas (BCC, en inglés).

Según ese organismo, el temor a que la libra esterlina continúe cayendo y a un incremento del precio de las materias primas para las firmas británicas son de las principales causas de preocupación para esas firmas.