Boris Johnson, este sábado en un acto del Partido Conservador británico. / e. p.

«Normalizar las relaciones con Putin es un error», dice Johnson

El 'premier' británico advierte de que una victoria de Rusia en su invasión significaría una «nueva era de intimidación» que se expandiría hacia el Báltico

DIANA MARTÍNEZ

La guerra del Este ha marcado un antes y un después en las relaciones internacionales. Invadir un país, con la muerte y destrucción que eso conlleva, y pretender que después de la contienda todo vuelva a como era antes no es más que una utopía en la que vive el presidente Vladímir Putin. Así se lo ha hecho saber el primer ministro británico, Boris Johnson. «Intentar normalizar las relaciones con Putin después de esto, como lo hicimos en 2014, sería cometer de nuevo el mismo error», afirmó este sábado el líder conservador, refiriéndose a la anexión rusa de Crimea y el año en el que comenzó el fuego de artillería en la región del Donbás entre los separatistas prorrusos y los fieles a Kiev.

Aunque la contienda cese, el daño ya está hecho. Mucho, además. Millones de familias han huido de su hogar sin saber cuándo podrán volver, cientos de personas han perecido durante la batalla y miles de edificaciones se han destruido a causa de los bombardeos. Durante casi un mes, imágenes muy duras de la guerra han dado la vuelta al mundo. Y eso no es fácil de olvidar. Por eso, ha llegado la hora de «elegir entre libertad y opresión», advirtió el 'premier', quien describió las acciones del Kremlin como «un ataque cruel y bárbaro contra civiles inocentes, como no hemos visto desde la década de 1940», dijo en referencia a la Segunda Guerra Mundial.

Quienes «piensan que sería mejor acostumbrarse a la tiranía» se «equivocan profundamente», aseguró Johnson en un discurso en la Conferencia de Primavera del partido conservador británico, en Blackpool, al norte de Inglaterra, en presencia del embajador ucraniano en Londres, Vadim Pristaiko. De hecho, continuó, una victoria de Rusia en su invasión significaría el principio de una «nueva era de intimidación» internacional por parte de Moscú, que expandiría sus miras hacia los países bálticos, Georgia o Moldavia. El líder inglés afirmó que Putin está «en completo pánico» por una posible revolución en Moscú, y por eso está tratando de «extinguir tan brutalmente el fuego de la libertad en Ucrania».

«Los rusos siguen mintiendo»

Johnson no es la única voz que se ha alzado de forma tan directa contra Putin. La ministra británica de Relaciones Exteriores, Liz Truss, se declaró ayer «muy escéptica» con las negociaciones para lograr una tregua entre Rusia y Ucrania, pues teme que solo sea «un nuevo intento de distraer y crear una cortina de humo» por parte del Kremlin para intensificar su ofensiva. Si «un país se toma en serio las negociaciones no bombardea civiles ciegamente ese mismo día», criticó.

«Los rusos mintieron y siguen mintiendo. Su invasión no ocurre como habían previsto. No vemos ninguna retirada importante de tropas ni propuestas serias sobre la mesa», añadió el 'premier' actual. Mientras, el exprimer ministro británico, Gordon Brown, describió en 'The Daily Mail' la campaña para crear un tribunal específico que juzgue a Putin por delito de agresión.

Por su parte, el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, propuso que la Unión Europea implemente un bloqueo total del comercio con Rusia, algo que iría mucho más allá de las actuales sanciones económicas, que excluyen al petróleo y el gas de la prohibición de transacciones con empresas estatales rusas.

Aunque el acuerdo de paz podría tardar «días o semana y media», según Moscú, no se sabe a ciencia cierta qué pasará próximamente en el panorama internacional, pero el principal objetivo de Occidente es frenar lo antes posible la guerra.