Cientos de personas reunidos alrededor de la piscina del palacio presidencial tras el asalto. / efe

Las protestas de Sri Lanka seguirán hasta la marcha del presidente

Los manifestantes ocuparán el palacio presidencial hasta que se forme un nuevo Gobierno que ataje la grave crisis económica

PABLO M. DÍEZ

La ocupación del palacio presidencial de Sri Lanka, tomado por miles de manifestantes, y el incendio de la casa del primer ministro no suponen el fin de las protestas por la grave crisis económica que sufre esta isla del Índico. Aunque su presidente, Gotabaya Rajapaksa, y el primer ministro, Ranil Wickremesinghe, han anunciado que dimitirán esta semana, los manifestantes no se fían y seguirán en el palacio presidencial hasta que ambos dejen el poder a un gobierno de unidad de la oposición.

Según la BBC, el presidente se ha refugiado en un buque de la Armada en aguas de Sri Lanka y su hermano Mahindra, que ostentó el poder entre 2005 y 2015, está oculto en una base naval. Debido a su control del Ejército y a la influencia de su familia, los próximos días son cruciales para el desenlace de esta revolución que sacude a Sri Lanka desde hace meses. Entre bastidores, los diferentes partidos políticos negocian una salida que permita atajar la desastrosa situación económica y reconducir la revuelta sin que haya un derramamiento de sangre. Al menos oficialmente, los enfrentamientos del fin de semana entre los manifestantes y la Policía no han dejado ningún muerto de momento, solo varias decenas de heridos, tres de ellos por impactos de bala.

La absoluta falta de divisas extranjeras por parte del Gobierno para abastecerse de combustible ha provocado una escasez generalizada de productos, entre ellos alimentos y medicinas, y disparado los precios de lo poco que hay disponible. Con el país paralizado y al borde la bancarrota, los manifestantes han comprobado en el palacio presidencial que sus dirigentes vivían con todos los lujos mientras ellos no tienen para comer.