Un grupo de iraníes sostiene fotografías de Mahsa Amini durante una protesta frente al consulado de Irán tras la muerte de Mahsa Amini en Estambul, Turquía. / EFE

Las mujeres lideran la protesta en Irán

En las calles de Teherán o en el exilio, son ellas quienes desafían al régimen tras la muerte de Mahsa Amini, la joven detenida por llevar mal puesto el velo

MIKEL AYESTARAN Estambul

«Está sucediendo, realmente está sucediendo, y las mujeres están liderando el camino. El régimen iraní será derribado por mujeres», son las palabras de Masih Alinejad en una reciente entrevista a 'The New Yorker'. El sueño por el que trabaja esta activista iraní de 46 años, en el exilio desde 2009, se hace realidad con cada pañuelo que una mujer quema en las calles de la república islámica. Desde hace diez días miles de iraníes protestan contra el uso del velo obligatorio y la chispa del enfado fue la muerte a manos de la Policía de la Moral de la joven kurda Mahsa Amini. Desde entonces se repiten las imágenes de jóvenes que se quitan el velo y le dan fuego en las calles en señal de protesta. Ya son al menos cuarenta los muertos y hay cientos de heridos en las peores protestas a las que se enfrenta el sistema islámico desde 2019, cuando las calles estallaron debido a la subida de los precios.

Las cuentas en redes sociales de Alinejad, que trabaja como periodista en el canal estadounidense Voice of America (VOA), echan humo estos días porque ella promueve desde 2014 una campaña que bajo el nombre de 'Mi libertad silenciosa' anima a las mujeres a grabarse en vídeo haciendo cosas prohibidas como quitarse el hijab en plena calle. Ahora supera el medio millón de seguidores en Twitter y está presente en todos los grandes medios de Estados Unidos para insistir en que «el régimen iraní será derribado por mujeres». Según recoge 'The New Yorker', la república islámica habría intentado asesinar a Alinejad al menos en dos ocasiones, por ello vive bajo la protección de la Policía federal.

La reportera, encarcelada

Cada día que pasa es más complicado obtener información de primera mano de las protestas. En los vídeos, muchos de ellos imposibles de verificar de forma independiente, se ve a grandes grupos de manifestantes enfrentándose a las fuerzas de seguridad y quemando mobiliario público en diferentes ciudades del país. El trabajo desde el exilio de activistas como Alinejad sirve para dar eco mundial al de reporteras como Niloufar Hamedi, la primera persona que informó de lo sucedido con Amini. La periodista del diario reformista 'Sharg' se encuentra detenida y en régimen de aislamiento, según denunció su marido, Mohammad Hossein Ajorlou.

Hamedi fue la primera en acudir al hospital Kasra en el que la Policía ingresó a Amini en estado de coma y sacó la foto de sus padres rotos de dolor abrazándose en el pasillo del centro médico. Esa imagen se hizo viral y sirvió para dar la alerta de lo que había sucedido con la joven de 22 años durante su breve detención. La reportera ha pagado esta exclusiva con la cárcel y su esposo escribió en Twitter que, después de cuatro días de visitas y llamadas al Ministerio de Información y a la cárcel de Evin, le dieron permiso para una breve llamada telefónica. De momento no hay causa alguna presentada en su contra y la Policía insiste en que la investigación «está abierta», recoge el portal 'Iranwire'.

Hamedi forma parte del grupo de reporteros que el régimen ha detenido en los últimos días por informar sobre las protestas y desde la Asociación de prensa de Irán exigen la liberación de todos ellos. El régimen no quiere testigos y como es habitual cada vez que hay este tipo de movilizaciones opta por los cortes de internet, detenciones de informadores y restringe la emisión de visados a prensa extranjera. Esta no es la imagen de la república islámica que quieren dar al mundo, pero aunque la oculten, se trata de una parte importante de ese sistema que después de 43 años ha quedado caduco.

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