Comercios cerrados en una calle de Teherán por la huelga general iniciada este lunes. / AFP

Los iraníes inician la huelga general pese a ser disuelta la Policía de la moral

Los manifestantes celebran la primera jornada de paro y el régimen avisa de que habrá nuevos métodos para controlar el uso del velo

MIKEL AYESTARAN Estambul

Las ambiguas declaraciones del fiscal general de Irán, Mohamad Javad Montazeri, sobre la suspensión de las labores de la Policía de la moral no influyeron en el ánimo de los manifestantes e Irán vivió la primera de las tres jornadas convocadas de huelga general. El Kurdistán, provincia en la que nació y fue enterrada la joven Mahsa Amini, muerta a manos de este órgano de control el 16 de septiembre, fue una vez más el lugar donde se registró un mayor seguimiento, según diferentes organizaciones no gubernamentales.

Pese a la falta de liderazgo, las protestas bajo el eslogan de 'mujer, vida, libertad' no cesan y ya han logrado su primera victoria moral, una victoria que han pagado con la vida de más de 200 personas, según los datos del Gobierno.

No hay una confirmación oficial por parte del Ministerio de Interior, responsable de las 'patrullas de orientación' (Gasht-e Ershad, en farsi), pero el anuncio de Montazeri fue confirmado por el portavoz de la 'Oficina para la Promoción del Bien y la Prohibición del mal', organismo responsable de determinar y hacer cumplir los modelos de comportamiento correctos en la sociedad iraní. En declaraciones al medio local de noticias Jamaran, Ali Khan Mohamadi afirmó que «todas las misiones de las 'patrullas de orientación' han terminado» y adelantó que desde su oficina trabajan en la aplicación de «métodos más modernos» para hacer cumplir la ley que obliga al uso del hiyab. Mohamadi avanzó que ellos buscan «una atmósfera que no sea unidireccional», aunque en ningún momento abrió la puerta al diálogo con quienes protestan en las calles.

«Seguirá activa»

Periodistas iraníes como Kiam Sharifi, vinculado al canal BBC, aseguraron que a partir de ahora «la Policía de la moral podría cambiar sus formas, pero seguirá activa como lo ha estado desde el nacimiento de la república islámica de una u otra manera».

Las movilizaciones siguen adelante y después de tres meses los iraníes ahora saben que la muerte de Amini no ha sido en vano. La discusión sobre la Policía de la moral, que antes de las protestas ya estaba abierta entre los sectores conservadores y moderados del régimen, ha acelerado la decisión de suspender las patrullas y buscar nuevas formas de hacer respetar el uso del velo. A las autoridades les gustaría que fuera algo voluntario por parte de las mujeres, pero hace años que una parte importante de la sociedad, sobre todo en las ciudades, no comparte la imposición de un código de vestimenta.