Lugar del atentado en Jalalabad. / AFP

Afganistán sufre el primer ataque desde la salida de las tropas

Tres personas mueren y una veintena resultan heridas en varios atentados con explosivos dirigidos contra los talibanes

MIKEL AYESTARAN Kabul -enviado especial-

Al menos tres personas perdieron la vida y dieciocho resultaron heridas ayer en varios ataques con explosivos que se produjeron en Jalalabad y Kabul. Se trata de los primeros atentados que sufre Afganistán desde la retirada de las fuerzas de Estados Unidos y la implantación de un Emirato en el que «seguridad, seguridad y seguridad» es la máxima que repiten los talibanes cuando se les consulta por su prioridad en estas primeras semanas. En total se registraron cuatro detonaciones y dos de ellas, como mínimo, se dirigieron contra sendas patrullas talibanas que vigilaban la ciudad a bordo de coches.

Entre los heridos se encuentran mujeres y niños, aunque la mayoría son miembros de las nuevas fuerzas de seguridad. Varios se hallan ingresados en hospitales en estado «crítico», por lo que los servicios de emergencia no descartan que aumente el número de víctimas mortales.

Jalalabad es la capital de Nangarhar, provincia donde está plenamente arraigado el EI-Khorasan, la sección afgana del Estado Islámico con la que los talibanes mantienen una enconada confrontación. En esta ciudad hubo al menos tres explosiones, que ocasionaron la mayoría de las víctimas. En Kabul, los terroristas colocaron una bomba-lapa a un coche utilizado por los talibanes y hubo dos heridos. Aunque los atentados no fueron reivindicados, todo apunta a que la autoría pudo corresponder al EI, ya que este grupo yihadista ta atacó el aeropuerto de Kabul en plena evacuación hace apenas dos semanas y mató a alrededor de 200 personas. Ni el Emirato ni Estados Unidos mostraron ayer reacción alguna ante los ataques, que provocaron escenas de terror entre los ciudadanos que se encontraban en ese momento en las calles.

La noticia apenas tuvo eco tampoco en la prensa nacional, donde el foco de atención principal fue la puesta en marcha de la Educación Secundaria masculina en el país. Los centros femeninos están a la espera de una decisión por parte del nuevo Gobierno. Pese a la crisis económica que sufre el país y a todos los frentes abiertos que tienen los talibanes para llevar a cabo el cambio de sistema, las mujeres se ha convertido en la obsesión de los islamistas. El viernes clausuraron el Ministerio de Asuntos de la Mujer y lo sustituyeron por el de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio.