Protesta de los antivacunas en Londres. / Reuters

Los antivacunas protestan contra la BBC pero se equivocan de edificio

El movimiento que enarbola la bandera de la libertad individual incluye miembros que forcejearon con los agentes de la Policía

IÑIGO GURRUCHAGA Londres

Docenas de manifestantes contra los certificados de vacunación y la inoculación de adolescentes intentaron el lunes entrar en la sede de la BBC, el ente público de radiotelevisión británica, y forcejearon en la puerta de acceso con los policías que protegían el edificio. Los manifestantes se habrían equivocado de sede cuando planearon su protesta.

La BBC mantiene algunos estudios en el edificio de White City, en el oeste de Londres, pero sus periodistas y los programas informativos, que los manifestantes denostan, regresaron en 2013 a una sede en el centro de la capital. Algunos manifestantes se dirigieron a la sede correcta tras su fracaso en el asalto al edificio equivocado. La Policía Metroplitana investiga los hechos, pero no hubo detenciones.

El movimiento conocido en Inglaterra como 'anti-vaxx' agrupa a personajes variopintos. Incluye personalidades obsesas con diferentes teorías de la conspiración, militantes radicales del 'brexit' y a Piers Corbyn, hermano del exlíder laborista, Jeremy, que se sumó a los congregados ante la BBC. Astrofísico, e izquierdista como su hermano, tenía antes reputación como escéptico sobre el consenso científico en torno al cambio climático.

En el fútbol

La pasada semana, un dúo de provocadores filmó un vídeo, más tarde publicado en YouTube, en el que le entregaban unos once mil euros para que dejase de criticar a la vacuna de AstraZeneca, alegando que eran accionistas y sus discursos les perjudicaban. Le estimularon a que criticase a otras vacunas. Corbyn aceptó el dinero, que resultó ser en billetes del juego Monopoly.

Entre los manifestantes había dos hombres que lucían las boinas del Regimiento Paracaidista. Fueron inmediatamente identificados por sus excompañeros de armas y denunciados a la Policía. Uno de ellos había abandonado el Ejército tras negarse a acudir a la guerra de Afganistán. El regimiento anunció que sospecha que habían participado miembros activos. «Serán extirpados como el cáncer. Son un insulto a los miembros retirados y activos de las fuerzas armadas», dijo su portavoz.

El Gobierno británico, que anunció que se ha vacunado ya con dos dosis al 75% de la población, no ha dictado la obligatoriedad de las vacunas, pero ha sugerido que será necesario un certificado de vacunación para acudir a discotecas o a partidos de fútbol. La liga Premier comienza este fin de semana y algunos clubes exigirán el certificado o prueba de test negativo, antes de que el Gobierno confirme su decisión.