Un niño en bicicleta por las calles de Gaza. / Reuters

Amnistía Internacional denuncia el crimen de apartheid de Israel con los palestinos

AI sigue los pasos de organizaciones como Human Rights Watch y B'tselem con un detallado informe sobre el crimen de apartheid contra la población palestina

MIKEL AYESTARAN Corresponsal en Jerusalén

Amnistía Internacional (AI) sigue los pasos de Human Rights Watch (HRW) y la organización de derechos humanos israelí B'tselem y acusa a Israel de «cometer el crimen de apartheid contra la población palestina». La organización internacional ha elaborado un informe de 182 páginas titulado «El apartheid israelí contra la población palestina: Cruel sistema de dominación y crimen de lesa humanidad» en el que documenta el sistema de «opresión y dominación a la población palestina» instaurado por el Estado judío y pide a la Corte Penal Internacional (CPI) que considere el crimen de apartheid en la investigación que tiene abierta y a los Estados que ejerzan la jurisdicción universal para llevar ante la justicia a los perpetradores de este crimen.

El ministerio de Exteriores de Israel pidió a AI que no publicase este informe y acusó a la organización de «antisemita». Las autoridades israelíes no respondieron a las acusaciones concretas que detalla la investigación y el análisis jurídico de AI que van desde homicidios ilegítimos, a la tortura, los traslados forzosos o la negación de derechos y libertades fundamentales. Como ya hicieran HRW y B'tselem, AI no establece paralelismos con la situación vivida en Sudáfrica, se limita a recordar la definición legal del término apartheid, que es un crimen contra la humanidad según el Estatuto de Roma.

Llamada a la acción

«Nuestro informe revela el verdadero alcance del régimen de apartheid israelí. Vivan en Gaza, Jerusalén Oriental, Hebrón o en la propia Israel, los palestinos y palestinas son tratados como un grupo racial inferior al que se priva sistemáticamente de sus derechos», destacó la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, quien pidió a la comunidad internacional que recurra «a las numerosas vías para que se haga justicia».

Uno de los puntos principales de la investigación aborda el trato de los palestinos como «amenaza demográfica» para Israel y AI concluye que las autoridades israelíes apuestan por «privilegiar a la población israelí judía en el reparto de tierras y recursos, y reducir al mínimo la presencia y el acceso a la tierra de la población palestina». En este esfuerzo por judaizar la tierra, el informe destaca que la población palestina «no tiene la ciudadanía y la mayoría es considerada apátrida» y recuerda que a los refugiados expulsados de sus casas en las guerras de 1947 y 1967 «se les sigue negando el derecho a retornar».

AI se fija también en las protestas semanales de 2018 en la barrera de separación de Gaza, en las el Ejército mató a tiros 214 civiles, 46 de ellos menores de edad. La investigación considera estas muertes como «homicidio ilegítimo de manifestantes».