Nicolás Maduro, durante un acto esta semana en Caracas. / Reuters

La oposición accede a participar en los comicios venezolanos

El principal bloque que pugna contra el chavismo acudirá a las elecciones regionales y municipales del 21 de noviembre para «motivar al pueblo»

IVIA UGALDE

Tras tres años de boicot electoral y constantes llamamientos a la abstención la oposición venezolana ha dado un giro inesperado. Contra todo pronóstico y al filo del cierre del plazo para presentar candidaturas, han decidido presentarse a los comicios regionales y municipales del próximo 21 de noviembre. Según el comunicado leído en Caracas por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que los aglutina, los detractores del chavismo saben que «estos comicios no serán justos ni convencionales». Pero han decidido concurrir como única alternativa para «motivar al pueblo» a ser parte de la «lucha» por la restauración democrática.

El líder opositor Juan Guaidó, autoproclamado mandatario encargado por medio centenar de países, había sido hasta ahora una de las figuras más reticentes a volver a las urnas. Desde 2018, cuando se reeligió a Nicolás Maduro en unos comicios calificados de fraudulentos que dieron pie al reconocimiento internacional del entonces presidente de la Asamblea Nacional, los principales detractores del régimen de Caracas habían estado ausentes. Sin embargo, las presiones internas, sobre todo las del bloque encabezado por Henrique Capriles, defensor de retomar la participación en los comicios, han terminado inclinando la balanza.

La vuelta de los opositores a las urnas obedece también al proceso de negociación abierto en México con el oficialismo. Las reuniones, que se reanudarán mañana y cuentan con la mediación de Noruega, incluyen, entre otros puntos, la elaboración de un cronograma electoral, que incluya comicios presidenciales, y el establecimiento de condiciones para «elecciones transparentes». Sin embargo, por ahora no se observan avances al respecto, según denunció Guaidó en su cuenta de Twitter, al tiempo que instó a Maduro a «ponerse serio» para que pueda desarrollarse un proceso «libre y justo».

El mandatario chavista reaccionó ayer con euforia a la decisión de la oposición de poner fin a su boicot. «Es digno de aplaudir el gesto político de participar otra vez en las elecciones», dijo en un acto de su partido transmitido por televisión. «Se ha abierto un ciclo de estabilidad. Las instituciones están más fuertes que nunca. Hemos traído al campo electoral a toda la oposición venezolana», presumió. Asimismo, se congratuló de haber hecho entrar en razón a su principal oponente. «Me voy a sentar en mi butaca, con el televisor prendido a ver a Guaidó votando el 21 de noviembre y allí aplaudiré porque logramos incluirlo en la democracia», añadió.

Visto bueno de EE UU y la UE

A pesar de las dudas expresadas por parte de la MUD, el proceso electoral es visto con buenos ojos por EE UU y la UE, que estudia tener algún tipo de observación. Si se llevaran a cabo unos comicios transparentes y democráticos, Washington y Bruselas han ofrecido un levantamiento progresivo de las sanciones dictadas contra el régimen. Ésta es precisamente una de las exigencias de Maduro para seguir negociando. Además, insta a que «se devuelva el oro robado en Londres» y «las cuentas bancarias en el mundo».

El Consejo Nacional Electoral, que prorrogó hasta este miércoles el plazo para las postulaciones, será el encargado de organizar la esperada cita, en la que volverán a pugnar aspirantes de la oposición y del Gobierno. La gran incógnita será la respuesta popular.