Hebe de Bonafini, presidenta de las Madres de Plaza de Mayo / afp

Muere Hebe de Bonafini, histórica presidenta de Madres de Plaza de Mayo

Pionera de la lucha contra la dictadura militar argentina y férrea militante del kirchnerismo, falleció este domingo a los 93 años

A. G. Buenos Aires

La histórica presidenta de la asociación argentina Madres de Plaza de Mayo formada durante la dictadura militar (1976-1983) para conocer el destino de sus hijos y otros detenidos desaparecidos por el régimen, Hebe de Bonafini, falleció este domingo a los 93 años. La noticia fue confirmada por la vicepresidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner, que en su cuenta de Twitter ha escrito: «Queridísima Hebe, Madre de Plaza de Mayo, símbolo mundial de la lucha por los Derechos Humanos, orgullo de la Argentina. Dios te llamó el día de la Soberanía Nacional... no debe ser casualidad. Simplemente gracias y hasta siempre».

Bonafin, madre de dos hijos desaparecidos -al igual que su nuera- durante la dictadura y que durante décadas ejerció como activista y defensora de los Derechos Humanos dentro de Madres de Plaza de Mayo, había sido dada de alta el pasado 13 de octubre después de haber estado ingresada tres días en el Hospital Italiano de la ciudad de La Plata para realizarse controles médicos, según la agencia de noticias argentina Télam.

El inicio, en abril de 1977

El 30 de abril de 1977, pocos meses después del golpe militar en Argentina, dieciséis mujeres marcharon tomadas del brazo alrededor de la Pirámide de Mayo reclamando saber el paradero de sus hijos desaparecidos. Sus concentraciones semanales en el mismo lugar se convirtieron en un símbolo de la lucha por los Derechos Humanos y contra la dictadura militar. Una de ellas era Hebe de Bonafini, quien fundó la asociación Madres de Plaza de Mayo para visibilizar la desaparición de personas durante la última dictadura, aunque ella misma defendía su evolución hasta constituirse en una organización con un claro perfil político.

«Somos una organización política, ahora con un proyecto nacional y popular de liberación», destacaba después la propia Bonafini, que tras la dictadura cultivó un perfil muy controvertido al volverse una férrea militante del kirchnerismo.