Cristina Fernández de Kirchner habla durante su juicio desde su oficina en el Congreso Nacional en Buenos Aires. / AFP

Kirchner tilda al tribunal que la juzga de «pelotón de fusilamiento»

La vicepresidenta argentina se enfrenta a doce años de cárcel y a la inhabilitación política por supuesta corrupción durante sus mandatos

IÑIGO FERNÁNDEZ DE LUCIO

Visto para sentencia. El juicio contra la vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, por presunta corrupción durante los dos mandatos en los que dirigió al país (2007-2015) celebró este martes su última vista oral. El fiscal pide doce años de prisión y la inhabilitación política permanente para Kirchner. El próximo 6 de diciembre tendrá lugar la sesión en la que se conocerá el veredicto de los magistrados. En cualquier caso, Kirchner no entrará en prisión al estar protegida por los fueros que le otorgan sus cargos de vicepresidenta y presidenta del Senado. Su eventual condena dependerá de lo que dictamine en última instancia el Tribunal Supremo.

Kirchner cerró este martes el juicio con una intervención en la que cargó contra los togados. La exmandataria, una de las figuras políticas latinoamericanas más relevantes de las últimas décadas, acusó al tribunal de ser «un verdadero pelotón de fusilamiento». «Más que un tribunal del 'lawfare', este tribunal fue un verdadero pelotón de fusilamiento que se inició a partir de la increíble diatriba de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, que se dedicaron a agraviar e injuriarme», afirmó en su intervención, que hizo de forma telemática y que duró veinte minutos.

Kirchner, de 69 años, está acusada de adjudicar de manera fraudulenta contratos de obras públicas durante sus dos mandatos consecutivos como presidenta. En concreta, se le acusa de haber cometido delitos de asociación ilícita y administración fraudulenta de fondos públicos. Se investigan las presuntas irregularidades en la concesión de 51 obras públicas a firmas del empresario Lázaro Báez, amigo de la familia Kirchner, durante los Gobiernos del fallecido Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015) en la austral provincia de Santa Cruz, cuna política del kirchnerismo. Hay, además, otros doce acusados, entre ellos varios cargos de los gabinetes Kirchner, además del propio Báez.

Atentado

En su discurso, Kirchner acusó a los fiscales de haber «inventado y tergiversado» los hechos y aseguró que «fue demostrado que eran falsos, que no habían existido siquiera». «Difamaron, mintieron, denostaron, sobre mí y sobre nuestro Gobierno», insistió, y estimó que el juicio tiene «un objetivo disciplinador de la clase política», en especial contra su «espacio político».

Mientras tenía lugar la vista, decenas de manifestantes -tanto seguidores como detractores de la vicepresidenta- se congregaron en las afueras de los tribunales y del Senado, desde donde compareció Kirchner. Su figura, como principal referente actual del peronismo, suscita una gran controversia entre la sociedad argentina. Cuando el pasado agosto el Ministerio Fiscal hizo pública su petición de condena, se convocaron diversas manifestaciones de apoyo a la vicepresidenta, con vigilias de cientos de sus seguidores a la puerta de su domicilio en Buenos Aires.

En medio de estas movilizaciones, el pasado 1 de septiembre un hombre se acercó a Kirchner con una pistola que accionó a escasos centímetros de su cara. Sin embargo, el arma no se disparó, por lo que la vicepresidenta salió ilesa del incidente. El suceso conmocionó al país y a gran parte de la comunidad internacional, que se solidarizó con la exmandataria tras el atentado. Hay tres detenidos acusados de intento de homicidio: el atacante, Fernando Andrés Sabag Montiel, un brasileño de 35 años; su novia; y el supuesto jefe de la banda.

En ese sentido, Kirchner también criticó este martes al tribunal que investiga estos hechos, ya que considera que no se ha investigado lo suficiente los nexos políticos de los detenidos.