Keiko Fujimori se dirige a sus simpatizantes en Lima. / EFE

Las denuncias de Fujimori elevan la tensión poselectoral en Perú

La candidata derechista pide en un mitin en Lima a sus seguidores que salgan a protestar contra el «fraude» y exige un recuento «hasta el final»

IVIA UGALDE Bilbao

LLa cuenta atrás para conocer el nombre del ganador de las elecciones presidenciales celebradas hace ocho días en Perú es ya lo más parecido a una bomba de relojería. La tensión se ha disparado en un país profundamente polarizado después de que la noche del sábado -madrugada de ayer en España- la candidata derechista, Keiko Fujimori, animara a sus simpatizantes a tomar las calles para protestar por el «fraude» del que dice ser víctima.

Arropada por miles de seguidores que se manifestaron frente a la sede del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en Lima con pancartas en las que se podía leer «Con mi voto no te metas» y al grito de «El comunismo va a caer», Fujimori exigió un recuento de votos «hasta el final». «No podemos permitir que se escondan todas las trampas que se hicieron en las mesas», aseguró, pese a que la Organización de Estados Americanos (OEA) afirma que los comicios fueron «limpios» y «sin graves irregularidades».

El ambiente se tornó especialmente tenso cuando en las inmediaciones del JNE los afines de Fujimori y su partido, Fuerza Popular, se cruzaron con decenas de partidarios de su rival, el aspirante izquierdista Pedro Castillo, que desde el miércoles realizan una sentada para seguir de cerca el avance del ajustado escrutinio. La confluencia de ambos grupos obligó a intervenir a decenas de policías que, provistos de escudos, formaron un cordón para evitar que estallaran enfrentamientos.

Revisión de actas

Los magistrados del JNE se encuentran revisando las impugnaciones de votos y de actas de mesa, una tarea que puede demorar varios días, antes de proclamar al vencedor. No obstante, todo apunta a que la banda presidencial recaerá en Castillo, que ayer instó a sus afines a mantener la «tranquilidad» en un momento «crítico». Anoche, con el 99,93% de los votos validados, cosechaba un 50,14% de apoyos frente al 49,86% de Fujimori.

El Ministerio de Exteriores, por su parte, envió ayer sendas notas de protesta al Gobierno boliviano y al de Nicaragua por felicitar a Castillo y considerarle el «presidente electo» pese a que aún no se han proclamado los resultados. La Cancillería peruana ya tuvo que hacer lo mismo con Argentina después de que su mandatario adjudicara la victoria al izquierdista.