Los partidarios del no celebra la victoria. / Pablo Sanhueza/reuters

Chile rechaza de forma rotunda la nueva Constitución y mantiene la heredada de Pinochet

Más del 60% de los votantes se oponen a la Carta Magna, pero Boric, que sufre un fuerte revés, prevé seguir con el proceso constituyente

ANJE RIBERA

Fuerte revés para el presidente Gabriel Boric. Chile ha rechazado por un aplastante mayoría la propuesta de nueva Constitución, que buscaba cambiar la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet por otra con más derechos sociales. La magnitud de la derrota la demuestra el alto porcentaje del no, un 62,2% de los votos.. La opción de aceptar la nueva Carta Magna solo fue apoyada por solo el 38% de los electores.

El no se impuso en todas las regiones del país, incluso en la capital, con el 55% de los sufragios. Y eso que Santiago fue clave en la victoria de Boric en la segunda vuelta de las elecciones el pasado noviembre. El resultado ha dejado al actual presidente muy tocado. «Como Presidente, recojo con humildad este mensaje y lo hago propio. Hay que escuchar la voz del pueblo», dijo tras conocer el resultado.

Sin embargo, también ha recordado que la redacción de una nueva Carta Magna fue la salida a un «malestar (que) sigue latente» y que Chile no puede ignorar, en referencia al estallido social de 2019. Asimismo, se comprometió de inmediato a impulsar rápidamente un nuevo proceso constituyente que tocará a los legisladores dirigir.

«Tremenda paliza»

Por su parte, los opositores al cambio constitucional salieron a festejar en las calles y en caravanas de automóviles con banderas de Chile por primera vez desde que empezó la campaña electoral en julio. «Es demoledor, nunca pensamos, ni en el mejor de los escenarios que íbamos a lograr esta diferencia. Así que muy contento y esperanzado. Espero que se bajen las tensiones», se felicitó Pablo Valdés, un abogado de 43 años que celebraba entre los seguidores del rechazo.

Tras el resultado aparecieron en los medios líderes de los partidos políticos de derecha que no figuraron en el tramo final de la campaña. «Presidente Boric: esta derrota es también su derrota», exhortó el excandidato de ultraderecha a la presidencia José Antonio Kast, quien había desaparecido de las cámaras tras perder frente a Boric en las elecciones de diciembre.

«Es una derrota a la refundación de Chile», aseguró Javier Macaya, presidente del partido ultraconservador UDI que sin embargo no cerró la puerta a otra reforma constitucional. «Vamos a continuar (...) con el proceso constituyente, vamos a cumplir nuestro compromiso», prometió. «Tremenda paliza del rechazo sobre el apruebo. Nadie anticipó esta distancia de más de 20 puntos porcentuales», indicó la socióloga Marta Lagos, fundadora de la encuestadora Mori, en Twitter .

85% de los ciudadanos votaron

La derrota ha sido aplastante porque los chilenos acudieron en masa a los colegios electorales, salió el 85% de los llamados a votar, y en las primeras hora se formaron colas para depositar la papeleta. Solo estaban excusados quienes durante esa jornada se encontraban a más de doscientos kilómetros de su domicilio habitual.

Los que no ejercieran su deber electoral se exponían a una multa. Por ello, muchos ciudadanos buscaban que los agentes les expidieran certificados que justificaran que no pudieron votar por problemas de salud, por no encontrarse en sus hogares o por impedimentos graves. Allí pasaban a formar parte de una lista que finalmente llegará a manos de los juzgados, que exigirán las oportunas pruebas.

Los políticos fueron quienes más madrugaron para mostrar su opinión. El presidente, Gabriel Boric, aseguró en su colegio electoral que hoy pretende convocar a una amplia unidad nacional con todos los sectores para seguir adelante con el proceso constituyente, independientemente del resultado que saliera de las urnas. «Continuará porque tanto quienes rechazan la propuesta como quienes la apoyan se comprometieron a realizar reformas al texto o a iniciar un nuevo debate», señaló.

«Seguir adelante»

Al votar en su ciudad natal, la austral Punta Arenas, añadió que podía «garantizar la voluntad y acción de las organizaciones sociales, de la sociedad civil, de los partidos políticos para escuchar todas las voces para poder seguir adelante». «Ya sea para implementar el texto de la nueva Constitución, para lo cual hemos ya convocado a varios constitucionalistas y a diferentes personalidades de la sociedad civil, o para darle continuidad al proceso constituyente en caso de ganar la otra opción», precisó.

Decepción

El acuerdo sometido a referéndum consagraba un nuevo abanico de derechos sociales

Respaldo

Los expresidentes Piñera y Bachelet subrayan la importancia de contar con un texto actualizado

El mandatario sostuvo una serie de reuniones con dirigentes oficialistas preparando el escenario a partir de hoy, cuando, Boric convocará a un consejo asesor encargado de preparar una nueva convención constituyente al imponerse el 'no' en el plebiscito. Dirigentes del oficialismo mantuvieron hasta última hora su esperanza de que los chilenos apoyaran el texto. La importante concurrencia de jóvenes a las urnas les hacía ser optimistas, pero el resultado no deja lugar a dudas.

Durante meses, las encuestas dieron como ganadora la opción del rechazo, y por tanto la continuidad de la Constitución establecida en 1980 bajo la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Apoyo de los expresidentes

Al acudir a las urnas, el expresidente Sebastián Piñera, si bien nunca hizo público el sentir de su voto, señaló que había «un compromiso por una nueva y buena Constitución». «Estoy convencido de que la ciudadanía chilena va a elegir con sabiduría el mejor camino para el país, porque digamos las cosas como son, llevamos demasiado tiempo de divisiones, de confrontación, de violencia, de inseguridad, y lo que Chile necesita es más paz, más unidad, porque solo de esa manera vamos a poder construir la casa de todos», dijo.

La expresidenta y actual directora de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, votó desde Ginebra, donde invitó a «dialogar» una vez conocido el resultado. «Seamos capaces de sentarnos a conversar. Chile merece tener paz para progresar».

Más de medio millón de extranjeros pudieron ejercer su derecho al voto

En la histórica votación de ayer también estuvieron llamados a votar 514.000 extranjeros, 125.000 más de los censados en 2019, fecha en la que se desencadenó el «estallido social» que impulsó el proceso que concluyó ayer en las urnas.

Por países, peruanos, colombianos y bolivianos son quienes tienen mayor presencia, aunque son los ciudadanos haitianos y venezolanos los que han dado un salto significativo con un incremento del 412,8% y el 384%, respectivamente, en relación con 2020. El número de colombianos fue el tercero, con un 67%, seguido de portugueses con un 41% , filipinos con 37,7% y hondureños, con el 34%.

La migración, en particular la irregular que entra a través de las fronteras de Bolivia y Perú, y que tiene como principales protagonistas a ciudadanos venezolanos y haitianos, ha sido en los últimos meses uno de los temas más polémicos y candentes de un país que no estaba acostumbrado a grandes flujos migratorios.

En el extranjero, también se instalaron mesas electorales en todos los consulados. Los primeros en cerrar fueron los instalados en zonas australes, como Nueva Zelanda, donde por la tarde ya se conocía la victoria del 'si', una tendencia similar a la de Europa, donde igualmente se impuso el voto afirmativo.

Como novedad, también votaron por primera vez los ciudadanos que se encuentran en centros penitenciarios, privados de libertad por diferentes delitos.

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