Emmanuel Macron, este sábado en el acto que conmemoraba el 60 aniversario del final de la guerra de Argelia. / g. fuentes / efe

Macron quiere «reconciliar las memorias» de la guerra de Argelia

El presidente francés admite en el 60 aniversario de aquel conflicto que existe una «matriz de resentimientos», pero espera que Argel también dé pasos en pos de una solución

BEATRIZ JUEZ París

El presidente francés Emmanuel Macron conmemoró este sábado en el Palacio del Elíseo el 60 aniversario de los acuerdos de Evian entre Francia y Argelia, firmados el 18 de marzo de 1962 y que marcaron el principio del fin de la guerra de independencia de esta antigua colonia francesa. Dio así otro paso más en su intento de «reconciliar las memorias» del colonialismo y la guerra de Argelia. No existe un relato histórico unificado sobre lo que ocurrió sino muchas memorias, según los distintos grupos que vivieron el conflicto y que a menudo parecen irreconciliables.

«Durante décadas, las memorias de la guerra de Argelia han permanecido compartimentadas y divididas», explicó Macron, que reconoció que «la guerra de Argelia y lo que no se ha dicho se han convertido en la matriz de resentimientos». Por eso, seis décadas después de su independencia, tendió una vez más la mano a Argel. «Muchos me dirán: usted hace todo eso, pero usted no es serio porque Argelia no se mueve. Cada vez, mis predecesores se han visto enfrentados a lo mismo. Pienso que llegará el día en que Argelia hará ese camino», dijo el presidente ante 200 invitados.

Pero, de momento, Argel no está dispuesto a dar ese paso. De hecho, el embajador de Argelia ante Francia, Mohamed Antar Daoud, no estuvo presente en la conmemoración de la firma de los acuerdos de Evian, a pesar de que el Palacio del Elíseo le había invitado.

Desde 2012, Francia celebra el 19 de marzo, aniversario del alto al fuego en Argelia, como «día nacional del recuerdo y de recogimiento en memoria de las víctimas civiles y militares de la guerra de Argelia y de los combates en Túnez y Marruecos».

Sin embargo, esta fecha es controvertida. La rechazan los «harkis» (los argelinos que combatieron al lado de Francia contra la independencia de Argelia) y sus descendientes, porque muchos «harkis» fueron asesinados después de esa fecha. También la rechazan muchos repatriados franceses.

Por ese motivo, la candidata conservadora moderada Valérie Pécresse y la ultraderechista Marine Le Pen reclaman que se elija otra fecha para conmemorar el fin de la guerra de Argelia. Pécresse recordó que «el 80% de las víctimas civiles cayeron después de los acuerdos de Evian».

Visiones contrapuestas

Este conflicto no se ve igual desde París que desde Argel. Además, sigue siendo un episodio muy doloroso en la memoria de muchas familias francesas y argelinas. No lo ven igual los argelinos que lucharon por la independencia, ni los «harkis», ni los antiguos combatientes franceses ni los «pieds-noirs» (pies negros), familias de origen principalmente francés que nacieron o vivieron en la época colonial en Argelia. Tras la independencia, los «pies negros» tuvieron que emigrar en 1962 a Francia, donde no siempre les recibieron con los brazos abiertos y cuya integración fue difícil y traumática.

Desde que Macron llegó al Palacio de Elíseo ha realizado gestos simbólicos para tratar de reconciliar todas estas memorias. «Habrá inevitablemente momentos de enfado, pero llegaremos», prometió el presidente francés, que se presenta en abril a la reelección.

El jefe del Ejecutivo francés encargó al historiador Benjamin Stora un informe sobre la memoria de la colonización (1830-1962) y de la guerra de Argelia (1954-1962). En enero de 2021, Stora hizo 22 propuestas para promover la reconciliación y tender puentes entre Francia y Argelia.

El pasado septiembre, el presidente galo celebró la jornada nacional de los «harkis», Y en octubre participó en el 60 aniversario la sangrienta represión de una manifestación a favor de la independencia de Argelia celebrada en París. También ha ordenado abrir parcialmente los archivos de la guerra de Argelia para que puedan estudiarlos los historiadores.