Zafarrancho administrativo en Urbanismo

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Urbanismo estuvo ayer cerrada, pero sólo para los ciudadanos. Pocas veces han sufrido esas oficinas un meneo semejante. Entre 15 y 20 operarios sacaron muebles, cambiaron despachos, ordenaron papeles y hasta arrancaron las hierbas del patio trasero. Hubo zafarrancho para que la Inspección de Trabajo permita reabrir las oficinas. Hubo personal que se puso en faena desde las tres de la madrugada. No había ayer tiempo que perder. El motor de un Ayuntamiento del que dependen 100.000 personas no puede estar cerrado muchos días y se movilizó medio Consistorio para resolver cuanto antes las deficiencias que motivaron la decisión de la Inspección de Trabajo de cerrar las oficinas de Urbanismo. Se juntó personal de Servicios Municipales, de Régimen Interior y de Vías y Obras. Unos cargaron con los muebles, otros se dedicaron a ordenar los expedientes y papeles que fueron trasladados, y otros recibieron el encargo de canalizar cables. La Inspección ordenó el miércoles el cierre y desalojo de la sede, situada en San Juan, porque el mobiliario bloqueaba los pasillos y porque estaban sueltos los cables de los ordenadores.