Valerón se estrena en el once con un gran partido

Después de 35 partidos en el ostracismo, Juan Carlos Valerón fue titular por primera vez en toda la temporada. El mediapunta amarillo, que fue un auténtico revulsivo la pasada semana ante el Valladolid, arrancó el partido consciente de la responsabilidad que conlleva el brazalete de la Unión Deportiva e intentó, desde un principio, dejarse ver y buscar los espacios de la zaga del Sabadell.

La UD salió fuerte en los primeros veinte minutos. Al son de Valerón, los de Herrera pusieron cerco a la portería que ayer defendía Nauzet Pérez. El de Arguineguín caía a la banda, retrasaba su posición para darle una salida a los hombres de ataque y demostraba que el que tuvo, retuvo, pues sus porcentajes de acierto en el pase rozaron la excelencia. Clase de fútbol al servicio de Las Palmas y para el gusto y disfrute de todos los aficionados que presenciaron en directo el encuentro y que cada vez que el experimentado mediapunta hacía una de las suyas se ponían en pie para ovacionarlo. El técnico catalán en los días previos al encuentro confesó que Valerón podría ser un jugador importante para el equipo y el flaco no le falló.

Una vez pasó el arreón inicial de los amarillos, el ayer capitán buscó soluciones para el monótono juego, pero las líneas tan juntas del cuadro catalán y el exceso en la conducción de algunos futbolistas hizo que el sopor se adueñara del primer tiempo.

Tras el paso por los vestuarios, Paco Herrera prescindió de los centímetros y el físico de Ortuño para dar entrada a Jonathan Viera, quien se entendió a la perfección con el de Arguineguín y dotó de verticalidad al ataque.

Los minutos pasaban y el físico no perdona. Con el 1-0 en el marcador, allá por el minuto 70, el técnico de la UD decidió darle una tregua a un Valerón implicadísimo, que hasta faltas cometió para frenar algún contraataque. Fue entonces cuando 11.410 espectadores se pusieron en pie para agradecerle al mediapunta un nuevo servicio por el equipo. Su aportación es impagable.