Las Palmas de Gran Canaria

Unos 800.000 euros sin usar en las ayudas de emergencia

El Ayuntamiento dejó de usar casi 800.000 euros de la partida de la que se nutren las ayudas sociales de emergencia en 2016. Eso supone un esfuerzo de unos 600.000 euros menor que en 2015 por parte del gobierno tripartito. El número de ayudas concedidas cayó un 11,4% de un año a otro.

El concejal de Cohesión Social del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Jacinto Ortega, ha reconocido por escrito, en respuesta a una pregunta formulada en el seno de la comisión de Políticas de Igualdad, el descenso del esfuerzo presupuestario municipal con las personas más necesitadas del municipio.

En el documento del pasado 9 de febrero, el edil informó que el número de ayudas tramitadas había caído en 633 entre 2015 y 2016, dentro del global de prestaciones económicas de especial necesidad y prestaciones económicas de emergencia social.

Se trata de las dos ayudas económicas básicas de los servicios sociales municipales, diseñadas para atender a personas en riesgo de vulnerabilidad social, de tal modo que puedan pagar recibos o asegurar la compra de alimentos y vestimenta, entre otras necesidades.

Este periódico intentó contactar con Jacinto Ortega para que explicara los motivos de este descenso pero el concejal no quiso dar la cara, aun cuando se trata de dinero público y de su gestión como responsable público.

El gabinete de prensa remitió a una nota informativa, enviada el 2 de marzo, en la que se informaba de la concesión de 10.807 ayudas económicas a familias socialmente vulnerables del municipio en 2016. Esta cifra difiere de la facilitada por el concejal Ortega en su respuesta por escrito, en la que se aclara que las ayudas totales tramitadas en 2016 fueron 10.688, lo que supone 119 menos.

En todo caso, tanto la respuesta por escrito como en la nota de prensa se asegura que han crecido las ayudas totales. En efecto, así ocurre, al pasarse de la tramitación de 9.680 prestaciones en 2015 a 10.688, en 2016.

Sin embargo, este aumento se explica, básicamente, por el esfuerzo económico del Cabildo de Gran Canaria y del Gobierno de Canarias. Así, aunque se trata de ayudas gestionadas en las oficinas municipales, los incrementos se registran en la asistencia insular (crece en 397 prestaciones, lo que supone un 40% más que en 2015) y en el número de peticiones de la prestación canaria de inserción (PCI), que subieron en 2016 en relación al año anterior en 1.244, lo que indica un incremento también de casi el 40%.

En cambio, las prestaciones que dependen exclusivamente del Ayuntamiento se redujeron en 633, lo que indica una caída de un 11,4%.

Lógicamente, esta reducción supone un importante ahorro económico, si bien es justo recordar que la ordenanza de las ayudas de emergencia establece que no hay techo de gasto en este tipo de asistencia.

Con la reducción del número de prestaciones económicas de especial necesidad y de emergencia social en el año 2016, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se ahorró 793.649,72 euros con relación al presupuesto inicial de 3,84 millones de euros. Esto significa que quedó sin usar casi un 21% de la partida prevista para este fin.