Una Navidad en compañía de Thaïs

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO

Thaïs Henríquez alumbra desde ayer la Navidad a un grupo de niñas que, inscritas en su campus de natación sincronizada, disfrutan de un magisterio personalizado e inigualable. La laureada deportista olímpica es estrenó como docente en las instalaciones del complejo GO Fit en una experiencia resultó «inmejorable».

La primera edición del Campus Thaïs Henríquez ya es una reluciente realidad, para bendición de las privilegiadas alumnas que pueden disfrutar y formarse bajo la tutela de la nadadora grancanaria más universal. Después de la jornada inaugural desarrollada ayer, hoy y mañana continuará la actividad con enseñanzas teóricas y prácticas. Lo tienen todo las más pequeñas para cumplir con los objetivos propuestos: un equipo técnico insuperable, con Thaïs al frente, unas instalaciones espectaculares y una metodología en la que se combinan enseñanzas y demostraciones perfectamente asumibles para la franja de edad a la que van destinadas (7 a 14 años).

«He visto a las niñas muy entusiasmadas y con ganas de pasarlo bien. A mí, desde luego, que me ha animado muchísimo y todo transcurrió en un excelente ambiente», reconoció, satisfecha, Thaïs. El programa del primer día contempló una clase de colocación postural, dos coreofrafías, a ritmo de funky y rocanrol, con ejecución en la piscina, además de un taller de diseño de bañadores.

Thaïs pretende trasladar a sus alumnas un aprendizaje integral que considera «más apropiado» en esta fase de aprendizaje. Y lo razona convenientemente: «Hay que implicar a la nadadora en todo. Tanto en la ejecución de las maniobras, la correcta interpretación de los momentos armónicos y, también, la elección de sus prendas. Diseñar tu propio bañador es la mejor manera de que te involucres en todo lo que tiene que ver con el deporte. Y, de paso, también desarrollas habilidades ya relacionadas con la creatividad».

Y así, entre consejos de una campeona dentro y fuera del agua, la atención devota de las alumnas y un entorno sin igual para el desarrollo de las clases camina una iniciativa didáctica que ha nacido con vocación de continuidad y con el respaldo de una acogida excelente. «Hacer reír a una niña, ver que disfruta con lo que hace, que progresa poco a poco... No hay palabras», suspira Thaïs.