Un marcador astronómico único

Gran Canaria está cada vez más cerca de que Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña sean declarados Patrimonio Mundial por la Unesco. Este conjunto troglodita único entre las 100.000 islas que hay en el planeta ya se encuentra incluido en la lista indicativa española, el paso previo para entrar en la historia de la humanidad.

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, junto a sus consejeros Juan Manuel Brito, Inés Jiménez y Carlos Ruiz y el alcalde de Artenara, Roberto García, visitaron ayer al amanecer el conjunto de cuevas de Risco Caído y pudieron disfrutar –junto a los técnicos que están trabajando en ellas–, del fenómeno astronómico único que se experimenta en el interior de la cueva, cuando un rayo de sol ilumina el calendario grabado en la pared.

Risco Caído es la joya de la corona del paisaje cultural de los espacios y montañas sagradas de los aborígenes de Gran Canaria, la manifestación excepcional de una cultura  insular aislada única que evolucionó a partir de los bereberes.

El Cabildo inició en el mandato pasado un largo camino para que esta joya troglodita sea declarada Patrimonio de la Humanidad y tras muchos meses de trabajo, ha conseguido entrar en la lista indicativa española, la primera estación de este viaje.

Y, ¿por qué es único? Risco Caído es un espacio donde se desarrolla un conocimiento astronómico excepcional dentro de las culturas insulares. Los antiguos pobladores de Gran Canaria conocían con precisión los solsticios y los equinoccios de primavera y otoño, lo que les otorgaba un poder de excepcionalidad dentro de las culturas insulares del mundo. Solo se han encontrado representaciones similares en islas del Pacífico, pero sin llegar al nivel de exactitud que desarrollaron los trogloditas grancanarios.

Risco Caído es la joya de la corona dentro de los Espacios Sagrados de Montaña de la Isla porque no hay ningún bien astronómico con este nivel de sofisticación constructiva y de conocimiento como se muestra en la cueva situada en Barranco Hondo de Abajo, en Artenara. Y todo ello cobra mayor importancia si se tiene en cuenta de que es un espacio desarrollado por una cultura que ni siquiera conocía el metal y que fue capaz de construir un templo sagrado de carácter astronómico con precisión milimétrica debajo de una cúpula paraboloide, lo que demuestra un nivel de evolución cultural fuera de lo normal.

Trabajo. En estos momentos, un equipo técnico del Cabildo, comandado por Julio Cuenca –el descubridor de la cueva–, Cipriano Martín y José de León, trabaja para que Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña se conviertan en el primer hito mundial que combina la culminación de una obra de un hombre y la naturaleza, donde se aúnan el cielo, el conocimiento de la cosmología, la tierra con la caldera de Tejeda y los elementos culturales como son los almogarenes.

Gran Canaria se convertiría así en la mejor representación de las antiguas culturas insulares del planeta y merece por derecho propio estar en el catálogo de la historia de la humanidad.