Mueren tras seis días solos

Jacinto y Blanca, el matrimonio de ancianos rescatados en estado muy grave en la mañana del miércoles, fallecieron en la madrugada de ayer. El suceso ha consternado al barrio de Arenales, de la capital grancanaria. Una esquela escrita a mano en la puerta de la vivienda anunció ayer el trágico final.

Desde el pasado martes 17 de febrero ninguno de los vecinos y allegados de Jacinto lo había vuelto a ver en la calle. Había faltado a su tradicional cortado de media mañana en la Cafetería Colón, a escasos metros de su vivienda familiar. Era una de sus pocas rutinas ya que Jacinto se dedicaba en cuerpo y alma a cuidar de su mujer, Blanca Nieves, de 68 años y postrada en cama desde hace años. Por eso, a nadie le extrañó tantos días sin verle. «Me enteré por el CANARIAS7. Lo conocía de verlo de vez en cuando por el barrio. Es una pena que haya terminado de una manera tan trágica, aunque al menos murieron juntos», explicó Manuel González, vecino de la zona.

Y es que nadie podía imaginarse la tragedia que se estaba viviendo en el número 32 de la calle Suárez Naranjo, en Las Palmas de Gran Canaria. Una historia que vivió su final en las últimas horas del miércoles.

Ayer, una esquela escrita a mano en la puerta de acceso a la vivienda del matrimonio formado por Jacinto, de 75 años, y Blanca Nieves, de 68 años, notificaba a sus allegados y vecinos el fallecimiento de ambos. «Nadie se merece un final así tan triste. Yo veía al señor de vez en cuando tendiendo la ropa o saliendo a comprar. Como no lo veía todos los días no me preocupe al no verle en la calle. No estoy pendiente todo el día de la calle, pero no solía salir mucho», comentó una trabajadora de una casa de citas cercana a la vivienda.

Los vecinos creen que Jacinto tuvo que sufrir algún impedimento o una caída hace una semana. «Pasara lo que pasase tuvo que ser el miércoles 18 o como mucho el jueves 19. Llevábamos unos seis días sin ver a Jacinto. Ellos tenían cita con el médico a finales de semana. Y al ver que Jacinto no había ido a tomarse su cortado habitual a una cafetería cercana uno de sus trabajadores fue al Centro de Salud de Carvajal para avisar. Fue entonces cuando vinieron la médico, un enfermero y varias ambulancias», afirmó Pedro Arencibia, vecino de la zona y conocido del matrimonio. De hecho, sobre las 13.30 horas del pasado miércoles 25 de febrero varias dotaciones del Cuerpo de Bomberos de Las Palmas de Gran Canaria y de la Policía Local acudieron a la citada vivienda tras la voz de alarma dada por los vecinos y por el personal médico y sanitario del Centro de Salud. «Los bomberos vinieron y tuvieron que entrar a la vivienda por la azotea. También vinieron dos ambulancias, personal del centro de salud y policía local. Cuando consiguieron rescatarlos del interior de la vivienda los dos estaban con vida. Los vi salir con vida», añade Arencibia visiblemente emocionado.

Según los vecinos y fuentes cercanas a la investigación de los hechos, Blanca Nieves presentaba una parada cardiorrespiratoria de la que fue recuperada antes de ser trasladada al Hospital Universitario Doctor Negrín de Gran Canaria. Jacinto presentaba un cuadro severo de deshidratación y desnutrición, al pasar varios días sin comer ni beber. Los dos perdieron la vida en la madrugada de ayer jueves. «Es una pena que no hayan sobrevivido. Quizás, si nos hubiésemos dado cuenta antes de que el señor llevaba días sin salir de casa, ambos estarían vivos. No entiendo cómo pasan estas cosas», señaló otra trabajadora de una casa de citas cercana.

Este jueves, los cuerpos del matrimonio de ancianos fueron trasladados al Tanatorio de San Miguel, en Las Torres, donde fueron velados por sus familiares, vecinos y allegados. Hoy, a las 16.00 horas, arrancará el cortejo fúnebre para darles sepultura en el Cementerio de Las Palmas. Sus vecinos, rotos por el dolor y la tristeza del suceso, esperan que no vuelva a repetirse una situación así. «Algo hay que hacer. Tenemos un proyecto de tutelaje de mayores que queremos poner en marcha cuanto antes», afirma Víctor Díaz, presidente de la asociación de vecinos unidos por Canalejas, Lugo y Fincas Unidas de Arenales.