Muere una de las heridas de la suelta del perro

Se confirmó el peor de los pronósticos. Ayer murió una de las heridas en la última edición de la Suelta del Perro Maldito, en Valsequillo. María Dolores Cano, de 51 años, no pudo resistir las graves heridas causadas por el fuego y expiró a las 4 de la mañana. Este jueves será enterrada en San Lázaro.

G.FLORIDO / O. RODRÍGUEZ

Luchó cuanto pudo, pero su cuerpo no resistió más. María Dolores Cano Gutiérrez, madre de dos hijos y vecina de la calle Fernando Sagaseta de Jinámar, en Telde, murió a las 4 de la madrugada de ayer miércoles en el Hospital Insular, donde estaba ingresada desde el pasado 29 de septiembre tras las graves quemaduras que sufrió en la 25 edición de la Suelta del Perro Maldito, en Valsequillo. A las seis de la mañana fue trasladada al Instituto Anatómico Forense y de allí, una vez se le realizó la autopsia (habitual en casos sometidos a investigación por medios policiales), se llevaron sus restos al tanatorio de Las Torres. Hoy será enterrada en el cementerio de San Lázaro. A las cuatro de la tarde saldrá del velatorio. Las informaciones eran todavía ayer muy confusas. Por los pocos datos que se han ido conociendo, tenía entre un 60 y un 70% de su cuerpo quemado. Siempre según las fuentes consultadas, la gravedad de las lesiones que le causó al fuego sumada a las complicaciones derivadas de otros padecimientos crónicos desencadenaron tan triste desenlace. Llegó a ser intervenida quirúrgicamente y superó al menos un paro cardiaco, pero al final no resistió. Texto íntegro en la edición impresa de este jueves.