Más puntos que sensaciones

Alberto Artiles Castellano
ALBERTO ARTILES CASTELLANO

Los buenos recuerdos no computan en la clasificación. Que se lo digan al Málaga, que a pesar de haber mejorado con el cambio del técnico, lleva nueve jornadas sin ganar. Las Palmas visita La Rosaleda sin urgencias, pero con la necesidad de volver a sumar.

Entre las dudas existenciales, una de las más famosas debate si fue ante la gallina o el huevo. En el fútbol la discusión se extrapola, sin que necesariamente se entre en cronologías o se excluyan, a medir la importancia del buen juego o los resultados. Seguramente una cosa lleve a la otra, pero al final todos terminamos mirando la clasificación sin importar demasiado cómo se consiguieron los puntos. Y en ese caso, Las Palmas lleva cero de seis. Una estadística anecdótica, y seguramente irreprochable a pesar de que el colista anduvo por medio, gracias al botín de la primera vuelta de la competición y, según patentizó Setién, las sensaciones positivas en dos partidos que se resolvieron con una moneda al aire. No es motivo, ni mucho menos, de alarmismos. Ni siquiera invita al pesimismo la estadística que recuerda antes de visitar La Rosaleda esta noche que Las Palmas es uno de los peores visitantes de la categoría, que Andalucía es terreno pantanoso desde que volvió a Primera, que además la última visita a Málaga se saldó con goleada (4-1) y que, ojalá que no se escriba así, de perder esta jornada, sería la tercera consecutiva. Una mancha esta temporada. Esta circunstancia distanciaría de una forma sideral el sueño europeo y el equipo, todos los amarillos en realidad, estaríamos condenados a un final de temporada sin alicientes. Un agridulce tedio, dando por descontada la permanencia, para el que no han venido Jesé Rodríguez o Alen Halilovic. Ambos, titulares contra el Sevilla, ya se han amoldado a la cuadratura de Setién, han memorizado los movimientos de sus compañeros y se han quitado el plomo de las botas tras meses sin apenas uso en Francia y Alemania. Se espera que hoy sigan acumulando kilómetros, más con la baja de última hora por lesión de Livaja, en una alineación en la que no se esperan grandes movimientos. Con Montoro, jugador fetiche de Setién las últimas jornadas, fuera de juego, lo previsible es que vuelvan a formar en la medular Roque Mesa y Vicente Gómez, rotados en las dos últimas alineaciones. Atrás, la duda se genera por exceso. Bigas parece recuperado y David García ya entró en la convocatoria contra el Sevilla, por lo que habrá al menos una novedad en el centro de la zaga. En la derecha estará David Simón, revalorizado en la última jornada ante la ausencia de Macedo. Por lo demás, lo previsible salvo que el entrenador se empeñe a seguir con experimentos y descansos injustificados tras dos jornadas de vacío. No parece un Málaga temible el del Gato Romero. En plena metamorfosis tras la marcha de Juande Ramos, el conjunto andaluz ha mutado a otra versión más amable, menos áspera. Pero sigue sin arrancar a pesar del brindis al fútbol de su nuevo entrenador. Son nueve partidos consecutivos en los que no han logrado los tres puntos de una tacada. Desde le 26 de noviembre. Pero ya se sabe, Las Palmas es el mejor antídoto para un rival en apuros. Y más en Andalucía, donde acumula decepciones.