El grupo de investigación Datanalysis15m en el informe sobre Tecnopolítica: la potencia de las multitudes conectadas sostiene que «el 15M probablemente sea el acontecimiento político transformador más importante ocurrido en España desde 1936». 
Han transcurrido más de dos años del movimiento y «es claro que las diferentes lecturas que se hacen de las consecuencias del movimiento se han ido polarizando en dos ejes de análisis que definimos en el ámbito de la ciberutopía y un bloque ciberpesimista. Lo mismo que unos descifran como la punta de un iceberg, para otros es demostración de inanidad», como puso de manifiesto la asesora de comunicación y analista de la participación ciudadana, Inma Aguilar en el trabajo El debate sobre el movimiento indignado como marco de las iniciativas ciudadanas de vigilancia y participación política que presentó al IV Congreso Internacional en Gobierno, Administración y Políticas Públicas (Gigapp).
Sin embargo, el consultor político, Antoni Gutiérrez Rubí prefiere «dar una oportunidad a lo imperfecto (...).   No, todavía  no ha llegado el momento de hacer un balance definitivo, de solemnizar y certificar la falta de capacidad transformadora de lo que se mueve en las redes sociales y en internet. Todo lo contrario».
En cualquier caso, esa fuerza arrolladora que sacudió las calles en mayo de 2011 no se ha vuelto a producir. Pero eso no quiere decir que se le pueda dar por muerto al 15M y todo lo que ha nacido, bien bajo su paraguas, bien como catalizador.
Para empezar, la inacción de las organizaciones políticas ante las demandas sociales que se sigue produciendo desde entonces ha alimentado todo un crisol de pequeñas organizaciones que se forman en torno a pequeños objetivos, incluso movimientos que perviven sólo lo que dura la convocatoria de una protesta hasta que cristaliza en la calle. Y es que como señala Datanalysis15m «nuestro estudio ha mostrado la necesidad de pensar el 15M como un fenómeno que va más allá de la concepción tradicional de los movimientos sociales».
Con un quehacer similar al de aquellas acampadas y tomas de plaza se han engendrado organizaciones a nivel nacional como la de los Iaioflautas, Re-acción ciudadana Manifiéstate.net, entre otras muchas. Pero sin lugar a dudas la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), es la que más resultados visibles ha cosechado desde su inicio.

40 millones. Cabe destacar por sus resultados la plataforma Change.org que, desde hace dos años, ha movilizado a más de 40 millones de personas de 196 países, bien creando peticiones o firmándolas. En España tiene más de 2 millones de usuarios.
También Tu derecho a saber, que promueve solicitar información a cualquier institución pública española encauzando así una creciente sociedad supervisora de la gestión pública.
La investigadora de la Universidad de La Laguna, Yolanda M. Domínguez, está empezando a trabajar sobre las plataformas ciudadanas que han surgiendo en Canarias a raíz del 15M.
A propósito de ello, Domínguez observa que «hay unas cuantas, unas más activas que otras». El 15M propiamente dicho «conserva el espíritu del debate asambleario, el principio de horizontalidad, la comunicación por redes y la falta de liderazgos». De hecho se reúnen muy a menudo aunque los grupos se han reducido muchísimo y carecen de un distintivo que permita identificarlos visualmente con el movimiento.
La doctorando aprecia en los inicios de su investigación que «la acción del 15M en Tenerife es mucho más baja que algunas de las organizaciones que han arrancado de aquí». En este sentido, destaca la Casa Taucho, centrada en el movimiento okupa.