Mari Carmen Sánchez conquista al gran público

El lunes 20 de enero la cadena Antena3 emite el último episodio de la serie El tiempo entre costuras, donde la intérprete canaria Mari Carmen Sánchez ha cosechado un enorme éxito con el personaje de La Matutera. Una interpretación que la ha lanzado a nivel nacional.

¿Qué balance haces de tu papel en ‘El tiempo entre costuras’?
Super positivo, para mi este año ha significado mucho. El tiempo entre costuras ha supuesto un empujón a mi carrera impresionante. Primero, por haber tenido la suerte de participar en una serie tan bien hecha, de tan buena factura; y además con un personaje tan entrañable como Candelaria. Yo me enamoré del personaje y creo que algo parecido ha pasado con la audiencia, han acogido muy bien a Candelaria en su casa. Todo esto me esta dando muchas satisfacciones profesionales.

Entonces, ¿ha merecido los dos años de espera para su estreno?
Sí, sí... Al principio tenía un poco de miedo. Cuando las series se graban y tardan tanto tiempo en emitirse en el fondo siempre está pululando el fantasma de que la empapelen y no la emitan. Pero cuando por fin salió me surgió el miedo ante cómo la iba a acoger el público. Y ha sido desbordante. También venía de un material maravilloso que es la novela, que de hecho es un auténtico best seller. Para mi es un halago impresionante que me digan que soy igual que La Matutera que imaginaron al leer la novela.  Tenía un poco de miedo de que los lectores vieran los personajes y nos les llegasen. La lectura es imaginación, en principio todo lo que me ha llegado a mi han sido buenas palabras y críticas, incluso de la propia escritora. Eso es un auténtico regalo. Una de las personas que quería que se quedará contenta era ella.

¿Es Candelaria el personaje que más satisfacciones te ha dado?
Hombre es la que más popularidad me está dando, y de alguna manera es el personaje que ha hecho que llegue al gran público. Realmente, aunque ya había hecho otras series, películas y demás, sí que es verdad que estar en una serie que tiene cinco millones de espectadores te da más popularidad. Y es el personaje que más me la ha dado. De alguna manera también es el personaje que más emociones me produce porque Candelaria es un ser tan humano, con sus defectos y sus virtudes. Además, me ha dado la oportunidad de trabajar en un sitio tan maravilloso como es Tetuán y con unos compañeros fantásticos. Espero tener mucha vida y muchos personajes más por delante, pero en estos momentos digamos que está en el top ten de mis personajes.

¿Qué secreto tiene Candelaria para haber gustado tanto a la audiencia y la crítica?
El primero secreto, que no hay ninguno, es el arte de la escritora por haberlo escrito tan bien. Es un personaje muy real, muy tangible, de carne y hueso. Con sus más y sus menos, es muy humana y tiene los pies en la tierra y es muy enérgica. De alguna manera se convierte en el hada madrina de Sira Quiroga (Adriana Ugarte), al menos en el tiempo en el que está en Tetuán. Todos esos ingredientes hacen que llegue al gran público y que la gente se identifique con ella.

¿Hay algo de ti en ella?
Creo que los actores siempre de alguna manera, porque somos humanos, intentamos aprovechar lo máximo de nosotros mismos para crear un personaje. Cuando me leí a Candelaria ya en ese momento me empecé a enamorar del personaje. Hubo un momento que me dio hasta miedo, por que sabía que si no me lo daban me iba a dar un palo tremendo. Pero tuve la suerte de que me lo dieran. Candelaria tiene cosas comunes conmigo, es una persona muy positiva, yo intento ser una mujer muy positiva y es enérgica, como yo. Ella es más valiente que yo y ha tenido una vida mucho más dura que la mía y eso le da valor.  No soy de sentarme a esperar para hacer las cosas, Candelaria tiene eso. Evidentemente hay un recorrido del personaje muy distinto a mí. Las matuteras existían y deben seguir tal y como están las cosas, es un personaje muy real. Toda esa fuerza de Candelaria yo también la tengo. 

También has participado en la serie El Secreto de Puente Viejo y has estado en tres obras de teatro. ¿Qué balance haces del 2013 y qué esperas de este año?
Profesionalmente hago un balance muy positivo, soy una actriz de base y llevo toda mi vida trabajando. Para mí esto es una carrera de fondo no de velocidad. Cuando empecé en esto lo pensé así y lo sigo pensando. Creo que nunca llegamos a la meta, porque entonces me dedicaría a otra cosa. Evidentemente Candelaria es el personaje que en estos momentos puede darme el empujón suficiente para situarme en primera línea. Pero espero tener más cosas. Ese es el balance que hago del 2013 pese a que ha sido un año funesto para mucha gente. Espero que todo esto tenga sus frutos este año, espero no tener que estar sin trabajo, poder seguir dedicándome a lo que me gusta, espero hacer mucho teatro, que es mi pasión, y que la televisión me siga acogiendo como hasta ahora. La felicidad para mí es poder dedicarme a lo que me gusta y lo que me gusta es la interpretación. Espero que todo esto me lleve a poder seguir ahí, porque es un trabajo muy sacrificado con muchos altibajos.

¿Cómo es Sor Encarnación, tu personaje en El Secreto de Puente Viejo? ¿cómo lo preparaste?
Con esta van tres monjas. Hice de Sor Dorotea en la obra Electra, de Pérez Galdós y la Madre Abadesa, en Don Juan Tenorio. Sor Encarnación es un personaje básicamente amargado, hay una serie de hechos que la llevan a ser así. No es tan divertido, es otro reto, es decir, La Matutera se acerca más a mí, Sor Encarnación no pero es igual de apasionante. Siempre digo que tengo la suerte de interpretar vidas que no son las mías, dentro de eso hay vidas que se parecen más a la mía que otras. Estoy encantada de interpretar un personaje así. Para mí ha supuesto un retro trabajar con un equipo de gente que hace una serie diaria, que no tiene nada que ver, es más duro, con un equipo fantástico que llevan tres años triunfando y cuando llegas es como si siempre hayas estado ahí. 

¿Cómo son esos rodajes diarios?
Estudiar, trabajar y dormir. En eso se resume mi modesta colaboración, porque estoy en 20 capítulos.  Se graban casi a diario, simultáneamente en dos platós distintos o exteriores. Hay días que solo tienes cuatro secuencias y otros doce. Entonces, eso significa que llegas a casa estudias, estudias, te acuestas, te recogen a primera hora y a trabajar. Es gratificante todo lo que te trae, pero es duro. Aunque más duro es trabajar en una mina, por supuesto. 

Sigues viviendo en Gran Canaria y trabajas en Madrid, ¿cómo lo compaginas?
Gastándome mucho dinero en avión. Desgraciadamente, el coste de la insularidad es tremendo porque realmente por distancia no es, estamos a dos horas y media de Madrid, todos los canarios lo sabemos. Realmente no es el tiempo, es el coste. Haciendo encaje de bolillos, a veces he ido por la mañana y he vuelto esa misma tarde porque tengo cosas que hacer en la Isla. Otras estoy más tiempo. Cuando estoy en el teatro puedo estar en Madrid  entre tres y seis meses, depende. Así lo llevo. No podemos hacer otra cosa. Si es verdad que el precio de los billetes es la mayor traba. Siempre he pensado que lo mío es una inversión, tengo la suerte de trabajar también aquí. No sirvo para estar parada y tampoco me lo puedo permitir. Si aquí tengo trabajo es absurdo quedarme en Madrid mano sobre mano. Si tengo que ir y venir, no tengo problema. 

Has hecho cine, mucho teatro y televisión, ¿te consideras una actriz de teatro?
Me considero una actriz en general. Durante una época, gracias a Dios ya se está perdiendo, había un sambenito que se nos colgaba, sobre todo a los actores que hacíamos más teatro, que era el de la sobreactuación, que tendíamos a la exageración e histrionismo. Afortunadamente eso ya no es así. Habrá gente que lo siga pensado, pero como hay gente que piensa otras barbaridades. Me considero actriz, cada medio tiene su lenguaje y su técnica. Pero al final todo confluye en que el actor debe hacer un personaje creíble para el espectador, que el público crea en lo que está viendo aunque en el fondo sabe que es mentira.  Al final todo se resume en meter al espectador en esa magia, atraparlo en la historia que le quieres contar, que empatice y se identifique de alguna manera. Ese es el arte de la interpretación.

¿Cuál sería tu mejor personaje?
Todos, absolutamente todos. Te podría decir que me encantaría hacer los grandes clásicos, pues sí, como una Lady Macbeth, hombre claro. Me pelearía por hacer un personaje así. Pero en general todos, porque soy una personaje que está enamorada de su profesión. Para mí interpretar cualquier tipo de personaje tiene su magia. Es la oportunidad de vivir otra vida que no es la tuya.

¿Eres supersticiosa o llevas amuletos?
No. Puedo ir vestida de amarillo y no tengo ningún tipo de problema. Me persigno o pienso en mi padre que me falta en algún estreno o algo importante.