Los lisos, 126.000 años de playa

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Casi como en Egipto, bajo la arena se encontraba el tesoro. Geológico, en este caso. La retirada del sedimento de la zona de El Charcón, en la playa de Las Canteras, ha sacado a la luz las rocas que los playeros conocen como Los Lisos, una playa cimentada hace 126.000 años que forma parte indudable del patrimonio geológico de esta ciudad.

"Es algo muy importante porque nos indica el último calentamiento global de la Tierra", explica José Mangas, catedrático de Ciencias Geológicas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Estos sedimentos responden al último periodo interglaciar, cuando los polos se fundieron y el nivel del mar subió cinco metros por encima de su posición actual.

"El hecho de que aparezcan capas inclinadas entre cinco y diez grados hacia el mar indica que se trata de una antigua playa que se cimentó por carbonato cálcico", prosigue Mangas. Es lo que los geólogos denominan  beachrock. El carbonato cálcico es el componente principal de las rocas, pero también contribuye a la formación de conchas y las cáscaras de huevos.

Cómo una playa de arena se convierte en Los Lisos es cuestión de física, química y tiempo. Baste decir que la subida y bajada constante de la marea varía las condiciones físicas y químicas del agua en los poros de la arena que está situada a cierta profundidad (entre dos y cuatro metros), hasta el punto de que se liberan carbonatos cálcicos que actúan como cemento y originan las piedras.

La importancia de Los Lisos quedó demostrada en el trabajo de acreditación de la etapa de investigación de la geóloga canaria Itahisa Déniz-González, dirigida por José Mangas, ambos integrantes del Instituto de Oceanografía y Cambio Global de la ULPGC  y del grupo de investigación de Geología Aplicada y Regional. El estudio fue el germen de una comunicación oral en el  VIII Congreso Geológico de España, celebrado en 2012 y que le valió a Itahisa Déniz-González el premio al mejor trabajo sobre patrimonio y didáctica presentado por un joven investigador.

Pero además es que Los Lisos son la puerta de un viaje al pasado fascinante. Desde ahí hasta la curva de La Cícer permanecen los restos de la historia de la playa, desde el Pleistoceno Superior hasta la actualidad.

Se superponen diferentes etapas y distintas configuraciones de la playa que responden a la historia climática del planeta. Tras la formación de Los Lisos y el aumento del nivel del mar por el calentamiento global, se produjo la última glaciación de la que se tiene constancia en el planeta, hace 18.000 años, que causó una bajada del nivel del mar de unos 120 metros respecto a su posición actual.

Luego, en dirección a La Cícer podemos encontrar los testigos de un periodo climático diferente, cuando el mar empezó a recuperar el terreno perdido. Se trata de ese material crema o rosado tan característico de la playa a la altura de la calle Gravina.  Mangas explica que son depósitos propios de una zona de inundación, con limos, arcillas y conchas de caracoles terrestres. Evidencia que hace unos 7.000 años, en Las Canteras había un ecosistema que podría haberse asemejado al de la Charca de Maspalomas. Y nos indica que habríamos entrado ya en la época interglaciar actual.

En la zona de Punta Brava, podremos apreciar también la existencia de dunas fósiles que se distinguen porque se inclinan hacia tierra. Son los últimos vestigios de los antiguos arenales.