Llega a Teror la comedia 'De mutuo desacuerdo'

18/06/2015

Llega al Auditorio de Teror uno de los montajes teatrales más esperados de la presente temporada. Se trata de la comedia ‘De mutuo desacuerdo’, que interpretan los populares actores Toni Acosta e Iñaki Miramón, y que será presentada el sábado, día 20 de junio, en una única función que dará comienzo a las 20.30 horas.

Dirigida por el canario Quino Falero, el montaje está inspirado en una obra del novelista, dramaturgo y director de teatro Fernando J. López (Barcelona 1977), y se está representando en Venezuela, con dirección de Miguel Ferrari, siendo interpretada por los actores Ana María Simón y Sócrates Serrano. Toni Acosta e Iñaki Miramón, los “marqueses” de la serie de televisión ‘Con el culo al aire’, dan un paso más en su relación con su salto al teatro como Sandra e Ignacio, una pareja divorciada, condenada a entenderse durante su primer año de separación, en la comedia ‘De mutuo desacuerdo’

‘De mutuo desacuerdo’ es una comedia de plena actualidad que aborda temas como la pareja, la paternidad y la familia, a través de un matrimonio que ya no lo es, y siempre desde el prisma del humor. Se trata de un relato que aborda la realidad de las nuevas familias del siglo XXI en el que no hay buenos ni malos, tan solo dos personajes que se equivocan y que intentan enmendar esos errores del mejor modo posible.

La comedia analiza desde el humor el problema de la identidad después de una ruptura: ¿quiénes somos: el ex que desea reconstruirse o el padre o la madre que sabe que no puede olvidar que su cónyuge seguirá siendo importante en la vida de su hijo? Tanto Sandra como Ignacio hacen en esta función un viaje desde la rabia que les separa en los primeros meses hacia un intento de aceptación, tanto de sí mismos, como de la nueva situación en que se hallan y de la relación que tienen y quieren construir con su hijo.

‘De mutuo desacuerdo’ propone sobre la mesa los temas de pareja o la paternidad desde un punto de vista que evita toda clase de discursos morales o simplificadores, de modo que sea el público quien busque con cuál de los personajes protagonistas desea identificarse. Tanto a Sandra como a Ignacio les invade los interrogantes y los trasladan al patio de butacas para que sea el espectador quien reflexione.

Hay un personaje invisible, pero protagonista. Sergio -el hijo- es uno de esos niños-mochila de quienes se habla en las estadísticas, pero a quienes apenas hemos visto en nuestro teatro y nuestra literatura más reciente. De lunes a viernes en una casa, los fines de semana en la otra.

El montaje está salpicado de situaciones dramáticas llevadas al límite por unos personajes que no paran de contradecirse. De ahí que se produzcan situaciones hilarantes. Pero el verdadero humor nace de la facilidad con la que el público se reconoce ante las situaciones que se plantean en ‘De mutuo desacuerdo’.

Con Woody Allen y Neil LaBute como referentes, ‘De mutuo desacuerdo’ es una comedia ágil, y de rabiosa actualidad sobre las relaciones de pareja y todo lo que ello con lleva. Donde las dudas e inseguridades crecen  mientras la incomunicación se adueña de ellos.

Toni Acosta confiesa que tuvo siempre claro que esta comedía la compartiría con Miramón.  Así fue cómo surgió el “reto” de cambiar su registro televisivo, y enfundarse en la piel de una pareja que nada tiene que ver con los “marqueses” Sonsoles y Jose Luis.

“Cuando dos actores trabajan bien en la televisión, mudarse al teatro es como irse a vivir juntos, es una relación más estable”, explica Acosta, que interpreta a Sandra, una madre trabajadora que acaba de separarse de la que fue su pareja durante doce años, y que todavía necesita acostumbrarse a que Ignacio, su exmarido, no esté para determinadas cosas.

Miramón es Ignacio, un broker que da a su trabajo absoluta prioridad. Su máxima en la vida es ser “el número uno”, muy lejos de las prioridades de Sandra, para quien lo importante es saber estar y tener un buen comportamiento.

“Echarse en cara cosas es lo más normal en una ruptura”, asegura Acosta, que reconoce que lo que más le gustó de la obra es que el tema fuera “tan actual. Todos conocemos a alguien, o tenemos una hermana o una amiga a la que le ha pasado eso. Tenía muchas ganas de hacer algo que conectase con el público y que fuese reconocible y totalmente naturalista”, confiesa la actriz.

Aunque se pasan la función discutiendo, Sandra e Ignacio se quieren, entre ellos ha habido un “cariño evidente”, en palabras de Miramón, que ha pasado a ser “desafección evidente” tras la ruptura, pero ninguno de los dos tiene toda la razón, ni ninguno toda la culpa. “No es que uno sea el malo y otro el bueno, sino que la vida les ha llevado por esos derroteros”, explica Miramón, y como sucede “en la vida”, las discusiones van variando a lo largo de la función, y “el tiempo” les va dando a cada uno su lugar.

La complicidad entre la pareja dramática es evidente, y ambos coinciden en que quienes hayan pasado por una situación semejante, lo vivirán con “humor”, y a quienes no le haya pasado nunca, les servirá como “terapia preventiva. Nosotros pasamos una mala experiencia, pero el público lo ve desde la distancia, lo que le produce risa, a la salida es cuando ya si te da pie a la reflexión”, describe Miramón.

Sandra e Ignacio acaban de divorciarse. En común tienen doce años de un matrimonio que no funcionó y un hijo a punto de cumplir nueve que no acepta la nueva situación de sus padres. Ni a Sandra le apetece aguantar a Ignacio ni Ignacio está por la labor de fingir cordialidad ante Sandra, pero ciertos episodios escolares de sus hijos les obligan a verse más de lo deseable. Está claro que por muy lejos que quieran a su ex, ambos están condenados a entenderse mientras sigan ejerciendo como padres. Y si ponerse de acuerdo ya les resultó imposible en doce años de feliz matrimonio, ahora esa idea les parece del mismo género la película favorita de su hijo… De ciencia ficción.

Fernando J. López es novelista, dramaturgo y profesor de Literatura. Fue finalista al Premio Nadal en 2010 con ‘La edad de la ira‘. Autor de varios textos teatrales, ‘Cuando fuimos dos‘, dirigida también por Quino Falero, fue una de las revelaciones teatrales hace dos temporadas. Pendiente de fecha está el estreno en la Sala Off del Teatro Lara de su última obra, ‘Tour de force‘.