Las heroínas ya están en casa

EFE

Las integrantes de la selección española de natación sincronizada, medalla de plata en dúo y bronce por equipos en los Juegos de Londres, llegaron ayer a Barcelona pletóricas de alegría.

Las nadadoras españolas fueron recibidas con entusiasmo en el aeropuerto de Barcelona-El Prat por un centenar de personas.

Andrea Fuentes, medalla de plata en dúo con Ona Carbonell, y veterana, con 29 años, de un equipo con una media de edad de 22, ha reconocido: "No esperábamos ni mucho menos un recibimiento como el de hoy. Lo cierto es que lo que era un sueño es ahora una realidad y lo de la plata en dúo era algo impensable, pero dejamos volar la imaginación para realizar un ejercicio increíble".

Ona Carbonell destacó: "Hemos sufrido mucho y ahora será cuando empezaremos a disfrutarlo. Sea como sea, ha valido la pena luchar por esto".

Las dos han indicado que ahora sólo piensan "en desconectar".

Andrea quiere disfrutar "del mundo, que es muy extenso". "Ahora me voy a Islandia de vacaciones para estar en contacto con la naturaleza, después iré a ver a Ona a Menorca y a mi hermana que está dando la vuelta al mundo", comentó.

Ona descansará en Menorca y después viajará a Nepal, India y China. "La verdad, el mar nos apetece más ahora que la piscina", subrayó.

Con la plata y el bronce de Londres, que suma a las dos platas logradas en Pekín 2008, Andrea Fuentes ha igualado, con cuatro, a Arantxa Sánchez Vicario y a Joan Llaneras en número de metales olímpicos.

La líder del equipo español ha dejado claro que no considera que con esto lo haya ganado todo. "Aún me falta el oro y en lo que realmente he ganado es en mejora de equipo y en mejora deportiva, que para mí ya es una victoria", resaltó.

Ona, al igual que Andrea, no ha querido hablar aún de Río 2016 porque "queda muy lejos". "Antes que nada tenemos el Mundial de Barcelona el próximo año y tenemos que ir poco a poco. El próximo año ya veremos", añadió.

Andrea Fuentes bromeó sobre su relación con Ona Carbonell: "Somos un buen matrimonio. Hemos realizado un camino muy intenso hacia la medalla. En los Juegos hemos estado 20 días 24 horas juntas y antes, diez horas al día".

La seleccionadora Anna Tarrés indicó que ahora lo importante "es que las chicas descansen para luego cargar pilas y volver a la carga en septiembre y ya estando todas más frescas analizar todo esto, ver los resultados y mirar cómo hay que programar las cosas para el Mundial".

"Pienso que ha sido una buena competición, pero también ha sido durísima y muy bonita. Sabíamos que no iba a ser una competición fácil para nosotras porque China tenía un gran equipo y Canadá llegaba por detrás apretando muy fuerte", agregó.

Reconoció, asimismo, que en los Juegos de Londres han aprendido mucho. "Cuando uno gana de mucho se relaja y tiene que salir a hacerlo bien. En Londres no teníamos margen para el error y teníamos que hacerlo especialmente bien", afirmó.

"Las chicas supieron mantener la presión, sobre todo el dúo, porque hicieron una remontada histórica, lo que indica el gran nivel y el gran talento que tienen. De cara al equipo pienso que fallamos un poco en la rutina técnica y nos quedamos muy desplazadas del segundo puesto con ocho décimas de diferencia, que eran ya imposibles de superar con el ejercicio libre, que pienso que fue buenísimo y que Londres se rindió a nuestros pies", dijo.

Para Ona Carbonell, Clara Basiana, Paula Klamburg, Irene Montrucchio y Laia Pons las de Londres han sido las primeras medallas olímpicas de su carrera.

El presidente de la Federación Catalana de Natación, Enric Bertrán, ha recibido al equipo en el aeropuerto, donde también las esperaban muchos familiares y amigos.

Las integrantes del equipo, a las órdenes de Anna Tarrés y Bet Fernández, han sido Clara Basiana, Alba Cabello, Ona Carbonell, Margalida Crespi, Andrea Fuentes, Thais Enriquez, Paula Klamburg, Irene Montrucchio y Laia Pons.