La Reforma laboral "no se puede derogar"

José Miguel Pérez
JOSÉ MIGUEL PÉREZ

El catedrático de Derecho del Trabajo y asesor de Garrigues Federico Durán advirtió este martes de que ni PSOE ni Podemos podrán derogar la reforma laboral de 2012. No solo es "muy complicado técnicamente" deshacerla, sino que supondría "un gran retroceso".

Durán aseguró durante unas jornadas organizadas por el despacho jurídico J&A Garrigues en la sede de CANARIAS7 que "los planteamientos de derogación de la reforma laboral lanzados por varios partidos políticos no son realistas", no solo por la "complejidad técnica" que supondría esta decisión, sino porque es "inviable dar marcha atrás en la modernización del sistema laboral español".

El catedrático de Derecho del Trabajo se mostró "convencido" de que incluso en el caso de que salga adelante una coalición de Gobierno liderada por el PSOE con el apoyo de Podemos "no saldrá una norma que diga que se deroga la reforma laboral". "Se podrán corregir ciertos elementos normativos pero olvidamos que la reforma laboral del PP contiene elementos que provienen de otras anteriores, y por ejemplo, elementos de endurecimiento de la contratación temporal que en teoría quieren derogar los mismos que la cuestionan".

Durán matizó que en cualquier caso, "sí hay cuestiones que corregir" en materia laboral: "Hay que mejorar la calidad del empleo, y el ajuste salarial probablemente ha terminado, pero lo que no se puede es hacer una propuesta genérica de vuelta al pasado que no conduce a ningún sitio y que tampoco sería posible en el contexto de la UE".

El responsable del departamento laboral de Garrigues insistió en que la reforma laboral ha aumentado la inseguridad jurídica y ha derivado en un exceso de intervención judicial en los procesos de regulación empresarial, por lo que, a su juicio, las revisiones deberían ir en la línea de "sacar del tratamiento jurídico los conflictos de intereses".

En este sentido, abogó por mirar a países del entorno como Francia e Italia, países estos últimos donde sus gobiernos han impulsado reformas en las que han dejado claro que "los jueces no están para decidir si las condiciones que se dan en la empresa justifican una determinadas medidas de extinción de los contratos o de modificación de condiciones laborales". En ambos casos, concretó, "se ha optado por fijar el coste económico del despido en un máximo de 24 mensualidades, excluyendo la posibilidad de que un juez lo impida dependiendo de las circunstancias", como sucede en España.

Durán también puso sobre la mesa los efectos "positivos" de la reforma laboral que, a su parecer, justifican su existencia: "Ha permitido crear empleo, con todas las dudas que se pueden tener sobre su calidad. Vamos a movernos en un entorno de 600.000 nuevos puestos de trabajo en 2015, un dato difícil de encontrar en la serie histórica". "También ha facilitado las reestructuraciones empresariales, dolorosas en el corto plazo, pero que siembran las bases de una mayor competitividad; y ha permitido a las empresas un manejo de las relaciones laborales más flexible. Sea cual sea la siguiente reforma, debe mantener las facilidades en la negociación por parte de las empresas, que son las que crean empleo", concluyó Durán.